Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, se reunieron ayer por la tarde en la avenida Ocampo para postularse a empleos en un autoservicio. El hecho ocurre en un contexto de caída de ingresos fiscales y agotamiento de los excedentes financieros provinciales.
Una multitud de personas, mayormente jóvenes, se concentró ayer por la tarde en cuatro cuadras de cola sobre la avenida Ocampo para intentar acceder a los puestos de trabajo ofrecidos por un autoservicio. La situación, según el relevamiento realizado, no tiene antecedentes recientes en Catamarca, salvo en manifestaciones para reclamar al Estado.
La administración de los excedentes financieros provinciales, según el análisis, comienza a agotarse como recurso para atenuar el impacto de las políticas de ajuste aplicadas por el Gobierno nacional. El Gobierno provincial subsidia actividades, asume los huecos que deja la deserción nacional, financia obra pública, promueve el consumo, alienta el turismo y gestiona ATNs. No obstante, la caída sostenida de ingresos fiscales, producto del parate económico, resulta cada vez más compleja de compensar. A la anulación de fondos nacionales con destino específico se suma el desplome de los giros automáticos de la coparticipación federal.
En ese marco, la imagen de la cola en la avenida Ocampo reúne a centenares de personas con currículum en mano para acceder a unos pocos puestos de cajero, expendedores, repositores y encargado de un solo negocio.
El episodio se relaciona con la proliferación del cuentapropismo. La necesidad de obtener o reforzar ingresos adopta diversas estrategias, desde la venta de empanadas hasta Uber. Los programas de crédito a tasa blanda creados en la Provincia y el municipio capitalino para financiar emprendimientos se destinan, en la práctica, a préstamos para el consumo y para pagar servicios. El sobreendeudamiento y la mora crediticia se reflejan en la composición de la cartera de préstamos de las cajas estatales.
La administración de los excedentes financieros comienza a agotarse como recurso para atenuar el impacto del ajuste nacional. Esto contrasta con los anuncios de millonarias inversiones en actividades como la minería, que, si bien se concretan, empiezan a revelar su insuficiencia en cuanto a la cantidad de empleo genuino que pueden generar directa o indirectamente y al volumen de recursos que aportarán para que el sector público pueda traccionar otras ramas de la economía.
En su mensaje al Concejo Deliberante de marzo, el intendente Gustavo Saadi señaló que ninguna de las políticas implementadas por el Gobierno nacional podía considerarse beneficiosa para la Capital y destacó los esfuerzos del Municipio y la Provincia para morigerar esta situación. Poco después, el ministro de Economía Luis «Toto» Caputo pronosticaba los mejores 18 meses de la gestión de Milei, quien rechaza cualquier señalamiento sobre los efectos sociales de su programa.
La oferta de trabajo de un autoservicio de la avenida Ocampo exhibe, según el análisis, que los esfuerzos municipales y provinciales han llegado a su límite y que resulta necesario adecuar las gestiones a las demandas de la realidad para evitar colapsos. El blindaje en torno a la provincia muestra fisuras que, según se indica, sería inconveniente ignorar.
