Pablo Mallo y Leonardo Eulogio crearon Discapp, una aplicación de citas y amistad para personas con discapacidad, que ya cuenta con 1.260 usuarios. Los fundadores manifestaron su intención de expandirla a Uruguay y España, aunque señalaron que existen obstáculos legales y de configuración.
Pablo Mallo y Leonardo Eulogio, oriundos de Hurlingham, crearon Discapp, una aplicación de citas y amistad diseñada para personas con discapacidad y para quienes buscan conexiones inclusivas. La aplicación, que se presenta como pionera en Latinoamérica, surgió a partir de conversaciones entre amigos y lleva cuatro años en funcionamiento.
Mallo se dedica a la limpieza de piletas de natación y Eulogio es profesor de tenis. Ambos decidieron desarrollar la aplicación al advertir que personas con discapacidad enfrentaban dificultades en aplicaciones de citas tradicionales. «Arrancamos a pensar la aplicación desde comentarios de amigos que nos decían que ellos o conocidos no podían establecer un vínculo con otra persona por medio de las aplicaciones de citas tradicionales porque cuando le pedían fotos o videos, se frustraban», expresó Mallo.
Los fundadores señalaron que la aplicación valora la diversidad, la inclusión y la autenticidad. «Creemos que el amor y la conexión no tienen límites. Ayudamos a gente que nos necesita», remarcaron. Para su desarrollo, contactaron a programadores y el proyecto avanzó gradualmente. «Al principio se trababa un poco, era lenta, pero ahora ya funciona sin problemas», contaron.
Actualmente, Discapp cuenta con 1.260 usuarios que la utilizan para buscar pareja o sociabilizar. Los creadores indicaron que, aunque no pueden revelar identidades, en estos cuatro años se enteraron de parejas formadas gracias a la aplicación. «La app es inclusiva, o sea, que es para todos. Incluso para personas que no tengan discapacidades. Es importante conocerse y en un lugar que se sientan cómodos. La aplicación es muy sencilla para manejarla», aseguró Mallo.
La aplicación tiene una navegación simple, botones grandes, colores distintivos y es compatible con celulares adaptados para personas ciegas. «Es nuestro segundo trabajo y lo hacemos contentos. Es un orgullo y una alegría cuando la gente nos agradece y nos dice que le gusta la app. Cada pasito que damos es gratificante», remarcó Eulogio.
Cómo funciona la aplicación
Discapp está disponible para dispositivos con sistemas Android e iOS. Luego de descargarla, el usuario debe crear un perfil, elegir las fotos que desea mostrar y hacer una breve reseña personal. Para la búsqueda, se pueden establecer preferencias de sexo, edad y distancia. Al explorar otros perfiles, si hay interés, se agrega un corazón y, si la otra persona también lo hace, ambos quedan habilitados para conversar.
«Falta poco para que salga una nueva versión de la aplicación, con las críticas que recibimos y ajustes que se nos ocurren. La vamos mejorando entre todos», sostienen los creadores.
El sueño de expandirse a otros países
Debido a la repercusión, a través de redes sociales les solicitaron que la aplicación llegue a otros países como Uruguay y España. «Nos llamó gente de Uruguay y de España para que la aplicación pueda llegar ahí, pero por ahora no podemos por una cuestión de configuración. Pero es nuestro sueño, poder seguir creciendo y expandiéndonos», indicó Eulogio. Y amplió: «El hecho de poder salir a otros países implica modificar los términos y condiciones, y eso tiene un costo. La aplicación podría funcionar en otros países, pero son cuestiones legales que nos traban por el momento».
Los fundadores destacaron la colaboración de otras personas en la difusión y tareas de la aplicación. «En esta aplicación colabora mucha gente que nos ayuda en la difusión y en otras tareas. Por ejemplo, la chica que nos hace los videos nos contactó ella y empezó a trabajar con nosotros. Nos sentimos orgullosos que nos digan que están a gusto con lo que creamos. Nos pone contentos hacer algo que ayude a ser feliz», remarcaron Mallo y Eulogio.
