Autoridades y productores se reunieron en Los Castillos para definir medidas sanitarias tras la confirmación de un caso de rabia bovina. Se analiza un anillo de 10 kilómetros.
La confirmación de un caso de rabia bovina en el departamento Ambato llevó a que productores y autoridades se reunieran en la localidad de Los Castillos. El encuentro tuvo como objetivo informar sobre la enfermedad y definir las medidas sanitarias a aplicar en la zona.
Según informó Iván Ovejero, director de Producción del municipio, desde hace tres o cuatro semanas se registra la aparición de animales con sintomatología nerviosa compatible con rabia bovina. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) tomó muestras de animales sospechosos: una primera muestra de un equino dio resultado negativo, mientras que una posterior de un bovino resultó positiva.
Ovejero señaló que la enfermedad implica una pérdida para los productores y constituye un problema sanitario por ser una zoonosis transmisible a las personas.
De la reunión participaron la Dirección Provincial de Ganadería, SENASA y el municipio. Entre los puntos analizados se encuentra la vacunación de los animales. El funcionario indicó que la inmunización contra la rabia no es obligatoria, aunque consideró que debería incorporarse a los planes sanitarios de los establecimientos ganaderos.
“Tenemos que trabajar de forma conjunta todos para que logremos una solución para este problema”, sostuvo Ovejero. En ese marco, precisó que el productor deberá asumir la vacunación de sus animales, mientras que Provincia y Municipio colaborarán con las acciones necesarias para contener el foco.
El área afectada comprende una extensa zona rural con más de 300 productores. Los casos se concentran en el sector de La Rinconada y puestos cercanos. Se analiza establecer un radio de aproximadamente 10 kilómetros alrededor del foco, que abarcaría sectores de jurisdicciones como Los Varela y La Puerta.
En la reunión también se abordó la comercialización y faena de animales de la zona, aunque ese tema quedó pendiente de definición. En la zona no existe un matadero habilitado y algunos animales son faenados en establecimientos particulares sin habilitación, según explicó el funcionario. El municipio gestiona la posibilidad de contar con un matadero habilitado; el establecimiento más cercano se encuentra en La Puerta.
Las autoridades buscan localizar el posible origen del foco. Ovejero manifestó que todavía no se encontró la cueva o refugio donde podría hallarse el reservorio de la enfermedad y que se realizarán tareas de búsqueda y control para notificar cualquier hallazgo a SENASA.
El funcionario estimó que alrededor del 70% de los productores de la zona tienen animales, principalmente en establecimientos familiares, algunos destinados al autoconsumo y otros a la comercialización.
