Peluqueros, sastres, escenógrafos y zapateros del Teatro Colón trabajan diariamente en la creación de vestuarios, pelucas y escenografías para las producciones de ópera y ballet.
El Teatro Colón, inaugurado en 1908, es reconocido por su arquitectura y por las funciones que alberga. Sin embargo, en sus instalaciones funciona un sector menos visible: los talleres de peluquería, sastrería, escenografía y zapatería, donde un equipo de especialistas produce los elementos que se utilizan sobre el escenario.
Taller de Peluquería y Caracterización
Eugenia Palafox coordina un equipo de 18 personas que elaboran pelucas, posticería, tocados, maquillaje escénico y bijouterie para las obras de la temporada de ópera y ballet. Según Palafox, el trabajo de implante de cabello se realiza de forma manual y “sigue siendo igual que hace 200 años”. Las pelucas para solistas pueden requerir semanas de elaboración, y el proceso exige paciencia y práctica.
En la oficina de Palafox se conserva una peluca utilizada por Vaslav Nijinsky en L’Après-midi d’un Faune (1913), confeccionada con hilos de seda.
Taller de Sastrería
Carlos Pérez coordina el Taller de Sastrería. Para una producción como Otello, el área confeccionó 280 trajes, con un consumo de entre 4500 y 5000 metros de tela. Pérez explicó que “la sastrería teatral es otro mundo”: las prendas deben adaptarse a las exigencias de movimiento, iluminación y resistencia, y suelen pasar por varias manos antes de terminarse. “Es un oficio que se está perdiendo”, afirmó.
Taller de Escenografía
Lucila Rojo coordina un equipo de 35 personas que trabajan en el Teatro Colón y en el centro de producción La Nube, en Chacarita. Allí se fabrican fondos pintados, estructuras y elementos escénicos. Los fondos alcanzan dimensiones monumentales y los dibujos se trasladan a escala real. Rojo señaló que “seguimos pintando a la italiana”, en referencia a las técnicas tradicionales de pintura escenográfica. “El sueño del escenógrafo se puede construir acá adentro”, declaró.
Taller de Zapatería
Blanca Villalba trabaja en el Colón desde hace 34 años y coordina un equipo de 16 personas. El taller fabrica, repara, transforma y adapta calzado para ópera y ballet. Villalba afirmó que “todo el calzado que imagines lo podés plasmar en el pie de la persona que lo solicite”. Entre los objetos conservados se encuentran las botas-sandalias utilizadas por Plácido Domingo en una producción de Sansón y Dalila. Villalba destacó que el conocimiento transmitido entre generaciones constituye un patrimonio del teatro.
Los talleres del Teatro Colón combinan técnicas tradicionales con herramientas actuales. El trabajo de estos especialistas es parte de la producción de cada función, aunque no sea visible para el público.
