Una investigación de la Universidad de Hong Kong halló que la ansiedad del inicio de semana deja una huella biológica en el cuerpo, incluso en personas jubiladas o sin horario fijo, y se asocia con un aumento de infartos los lunes.
Un estudio de la Universidad de Hong Kong, dirigido por el profesor Tarani Chandola, analizó muestras de cabello de más de 3.500 adultos mayores para medir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, que se acumula en el cabello y refleja la tensión de los últimos dos meses.
Los resultados, publicados en la revista científica, indican que las personas que se sienten ansiosas o tensas los lunes presentan, en promedio, niveles de cortisol un 23% más altos que quienes experimentan estrés en otros días. Este efecto se observó tanto en personas activas laboralmente como en jubilados, y también en aquellos sin horario fijo.
El estudio vincula esta respuesta biológica con el aumento de infartos los lunes, día que registra un incremento de aproximadamente el 19% en comparación con el resto de la semana. El mecanismo responsable sería el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA), que regula las hormonas del estrés. Si este sistema se desequilibra, puede provocar aumento de la presión arterial, inflamación y problemas cardíacos.
El profesor Chandola afirmó: “Los lunes actúan como una especie de amplificador del estrés”. Además, el estudio encontró que solo una cuarta parte de los efectos medidos se explicaba por la percepción subjetiva de ansiedad; la mayor parte se debía a que la ansiedad del lunes desencadena una respuesta biológica más intensa que la ansiedad en otros días.
Para reducir el estrés del lunes, los expertos sugieren técnicas de relajación como meditación, ejercicios de respiración o comenzar el día con calma. También recomiendan no sobrecargar el fin de semana con demasiadas actividades para facilitar la transición al lunes. Algunas personas convierten el lunes en su día favorito planeando algo placentero, como una comida con amigos o un momento dedicado a una actividad disfrutable, lo que envía una señal más positiva al cerebro y al cuerpo.
