El Congreso Nacional discutirá un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa modifica el mandato del organismo, establece nuevas condiciones para la designación y remoción de sus autoridades y amplía las facultades para operar con reservas internacionales.
El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) será tratado en el Congreso Nacional. La iniciativa propone modificar el mandato del organismo, las condiciones de designación y remoción de sus autoridades, y las facultades para operar con reservas internacionales. A continuación, se detallan los principales cambios y las posturas oficiales.
Mandato del BCRA
El proyecto establece como objetivo único del BCRA «preservar el valor de la moneda». Actualmente, la Carta Orgánica vigente incluye entre sus finalidades la estabilidad monetaria, el desarrollo económico y el empleo. La iniciativa elimina estas últimas menciones.
Según el dictamen de minoría de la Cámara de Diputados, citado en el análisis del Lic. Juan José Sánchez, la reducción del mandato a un único objetivo implica que «la estabilidad del valor de la moneda no emana de una ley, sino de la salud y el vigor que goza la economía, la producción y el empleo», en referencia a declaraciones del exdiputado Carlos Heller.
Como antecedente internacional, se menciona que la Reserva Federal de Estados Unidos tiene un mandato dual (estabilidad de precios y máximo empleo), el Banco de Brasil busca estabilidad de precios y suavizar fluctuaciones económicas, y el Banco de Inglaterra apoya explícitamente las políticas de crecimiento del gobierno. Nueva Zelanda, que adoptó el mandato único en 1989, lo reformó en 2018 para incorporar el «máximo empleo sostenible».
Designación y remoción de autoridades
El proyecto mantiene la designación del presidente del BCRA por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado por mayoría simple. Para la remoción de directores, se exige una mayoría de dos tercios de ambas cámaras. Según el dictamen de minoría, esta asimetría «busca blindar a sus actuales autoridades frente a los gobiernos que vengan después».
El gobierno que impulsa la reforma designó a las autoridades actuales por decreto, en comisión y sin acuerdo del Senado. Además, el ministro de Economía anunció el traslado de reservas de oro al exterior, y decisiones como el desarme de las Letras Fiscales de Liquidez fueron tomadas por el presidente en coordinación con el directorio del BCRA.
Operaciones con reservas internacionales
El artículo 13 del proyecto modifica el artículo 33 de la Carta vigente y habilita al BCRA a utilizar las reservas internacionales, incluido el oro, como garantía en operaciones de banca central. Analistas citados en el informe calificaron esta cláusula como un «Caballo de Troya», ya que permitiría al organismo tomar deuda externa utilizando el patrimonio nacional como colateral. La declaración de inembargabilidad de las reservas se interpreta como una cobertura legal para dar seguridad a los acreedores internacionales.
El proyecto también permite préstamos de bancos comerciales internacionales (no solo oficiales), habilita operaciones financieras abiertas como pases y cauciones, elimina el dictamen del BCRA sobre el impacto externo de la deuda pública (artículo 61 de la ley 24.156) y permite trasladar al BCRA los costos tributarios de contrapartes extranjeras (grossing up).
Financiamiento al Tesoro
La iniciativa prohíbe todo financiamiento del BCRA al Tesoro Nacional, incluso en emergencias. Se eliminan los adelantos transitorios y la compra de títulos públicos en el mercado primario. El gobierno sostiene que esta medida refuerza la independencia del organismo y la estabilidad monetaria.
Impacto en la economía real
El dictamen de minoría documenta que la reducción de la inflación se asienta sobre el estancamiento económico: salarios estancados, crédito frenado por tasas reales elevadas y 235.000 puestos de trabajo registrados destruidos en el sector privado desde diciembre de 2023. El proyecto elimina las facultades del BCRA para fomentar la producción, como orientar el crédito hacia la industria, políticas diferenciadas para PyMEs y economías regionales, y el fondeo para crédito productivo de mediano y largo plazo. También abandona el mandato de cobertura territorial y acceso universal a servicios financieros.
Conclusión del informe
El Lic. Juan José Sánchez concluye que la reforma «reedita el fracaso de los 90» y que «la independencia del BCRA no se logra con blindajes ni resignando soberanía, sino con transparencia y control democrático». Sostiene que el proyecto «convierte al Banco Central en un recaudador del ajuste» y que «pone el patrimonio nacional como garantía en el casino financiero internacional».
