Más de 10 millones de argentinos, entre ellos los que quedaron sin obra social o prepaga, dependen hoy exclusivamente de la atención estatal.
El sistema de salud argentino registra una demanda creciente en los hospitales públicos. Según datos oficiales, los 1.700 hospitales públicos del país atienden formalmente a más de 10 millones de personas, cifra que aumenta conforme se reducen las coberturas médicas privadas y sindicales.
Desde el inicio del gobierno del presidente Javier Milei, las prepagas registraron más de 742 mil bajas, mientras que las obras sociales nacionales perdieron más de 1 millón de afiliados. La población sin ningún tipo de cobertura pasó del 32% al 35,6% en poco más de dos años, lo que representa un incremento de 9,4 a más de 10,6 millones de personas.
El empleo formal registrado disminuyó en 330 mil puestos, lo que implicó la pérdida de aportes a obras sociales. Obras sociales como OSECAC (Comercio) cayeron un 20,2%; OSPCN (estatales) un 19,1%; y OSPRERA (rurales) un 15,9%. Solo OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, registró un aumento de afiliados.
El grupo etario más afectado es el de jóvenes de 15 a 29 años: el 49,9% de ese segmento depende exclusivamente del sistema público de salud, lo que representa 438.790 jóvenes más que a fines de 2023.
En Catamarca, la provincia tiene una población de 429.562 habitantes y el 40% de ella está cubierta exclusivamente por el sistema público, cifra que se incrementó en los últimos dos años.
La secretaria de Salud, Fernanda Lagoria, afirmó: «Esto tiene que ver con los desempleos, la crisis, con todo lo que está sucediendo». Según Lagoria, el sistema público registró un aumento de alrededor del 30% en las consultas respecto del año pasado, y ya no solo acuden quienes no tienen cobertura, sino también pacientes que antes utilizaban exclusivamente sus obras sociales o prepagas.
