La Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra imputó formalmente a Fernando Cerimedo por el intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller, quien recibió cuatro disparos. El consultor político deberá presentarse este jueves ante un juez cautelar.
La Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra imputó formalmente a Fernando Cerimedo por el intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller, quien fue atacada por sicarios el lunes por la noche y recibió cuatro disparos. El consultor político, excolaborador de Javier Milei y actual asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, deberá presentarse este jueves ante un juez cautelar.
Los fiscales anticiparon que solicitarán seis meses de prisión preventiva para Cerimedo, a quien señalan como presunto autor intelectual del ataque. En caso de que el pedido sea aceptado, el exasesor argentino sería trasladado al penal de Palmasola, considerado el principal centro penitenciario de Bolivia.
Actualmente, Cerimedo permanece privado de su libertad en una celda de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), mientras avanza la investigación para determinar su presunta responsabilidad en el ataque contra Beller.
Durante la jornada del miércoles, el consultor político se negó a prestar declaración ante la Justicia. Su abogado, Ernesto Giraldes, explicó que le recomendó mantener el silencio hasta conocer con precisión los cargos que se le atribuyen y las pruebas reunidas por la Fiscalía.
Según la acusación, los investigadores buscan determinar si Cerimedo tuvo participación en la planificación del ataque perpetrado contra su expareja. Beller sobrevivió al episodio pese a haber recibido cuatro impactos de bala y permanece bajo atención médica.
La audiencia cautelar prevista para este jueves será clave para definir la situación procesal del acusado. Allí, la Fiscalía expondrá los elementos que sostiene para imputarlo y fundamentará el pedido de prisión preventiva, mientras que la defensa tendrá la posibilidad de cuestionar las acusaciones y solicitar una medida menos restrictiva.
Cerimedo tuvo vínculos políticos con el entorno de Javier Milei y actualmente se desempeña como asesor del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. La investigación por el ataque contra Beller generó repercusión tanto en Bolivia como en Argentina debido a sus antecedentes como consultor político y a sus vínculos con dirigentes de ambos países.
