La empresa El Nene presentó un pedido para revertir la decisión de dar de baja unidades que superan la antigüedad permitida. La compañía sostiene que no cuenta con recursos para renovar la flota debido a fondos pendientes de pago.
La empresa de transporte El Nene presentó una solicitud ante la autoridad de aplicación para revertir la medida que ordena la baja de unidades que superan la antigüedad permitida. La presentación fue realizada en el marco del conflicto que afecta al servicio de transporte público de pasajeros en Catamarca.
Según la empresa, no cuenta con los recursos necesarios para renovar los colectivos porque existen fondos provinciales y nacionales que, según sostiene, se encuentran pendientes de pago. Además, la compañía señaló que enfrenta un aumento de costos, una tarifa que considera insuficiente, la disminución de pasajeros y la competencia de las aplicaciones.
La autoridad de aplicación tiene la obligación de controlar el cumplimiento de las normas. Si una unidad supera la antigüedad establecida o no reúne las condiciones exigidas para prestar el servicio, debe intervenir. En este caso, la empresa busca revertir la baja de unidades.
La UTA emitió un comunicado en el que pidió responsabilidad, unidad y diálogo frente a la situación de la empresa. El gremio puso el foco en la necesidad de preservar las fuentes laborales de los trabajadores del sector.
El conflicto se suma a una serie de problemas que han afectado al transporte público en Catamarca. Hace poco tiempo, la discusión pasó por el pago de salarios y la posibilidad de que el servicio se viera afectado. Ahora, la baja de unidades vuelve a poner el tema en el centro de la escena.
Las distintas partes de la discusión están relacionadas. Una empresa que no puede renovar su flota tendrá dificultades para cumplir con las exigencias del Estado. Un Estado que no paga en tiempo y forma los fondos que corresponden puede agravar las dificultades financieras de las empresas. Y un sistema que no encuentra una fórmula para sostener los costos termina trasladando las consecuencias a los trabajadores y a los usuarios.
El caso de El Nene no es un conflicto puntual entre una empresa y el Gobierno, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre cómo se sostiene el transporte público en Catamarca y cuál es el esquema que se pretende para los próximos años.
