El economista Diego Giacomini comparó los registros del Índice de Precios al Consumidor desde 1935 y señaló que durante la gestión de Javier Milei la inflación mensual y anual promedio fue mayor a la del período previo.
El economista Diego Giacomini, director de la consultora Economía & Ética, dio a conocer un relevamiento en el que compara los promedios de inflación mensual y anual desde la creación del Banco Central en 1935 hasta la actualidad. Según los datos presentados, el promedio mensual de inflación entre junio de 1935 y noviembre de 2023 fue del 3,64%, mientras que el promedio anual se ubicó en el 53,60%.
En tanto, entre diciembre de 2023 y junio de 2026, los promedios fueron de 4,74% mensual y 74,28% anual. Estos valores corresponden al período de gestión del presidente Javier Milei.
Giacomini, coautor de cuatro libros con Milei antes de su incursión en la política, señaló que “estos números no dejan de ser un juego aritmético”, pero agregó que “son números que emergen del juego aritmético del cual suele abusar el PEN”, en alusión al dato de inflación acumulada de 12819532788614400000% desde la creación del Banco Central, que Milei presentó por cadena nacional al elevar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica de la entidad.
El economista sostuvo que “más allá de que sean un juego, estos números son muy útiles para poner en evidencia que el plan de estabilización de Javier Milei ha fracasado, no puede vencer la inflación crónica y desinflacionar en forma permanente la economía”.
En referencia al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA, Giacomini afirmó que “no es ninguna reforma estructural, porque la nueva ley no modificaría ningún pilar de la estructura económica oficial”. Según su análisis, “bajo esta nueva ley seguiría habiendo dinero FIAT, banco central y política monetaria. Nada de lo estructural cambiaría”.
Giacomini consideró que el proyecto “tan sólo procuraría lograr que la actual estructura monetaria funcione mejor a futuro: acotar las posibilidades de emisión y que la política monetaria pase de tener múltiples a un solo objetivo para intentar bajar la inflación”.
El economista argumentó que “una reforma estructural en el campo monetario es otra cosa. Se podría hablar de reforma estructural si, por ejemplo, el peso dejara de ser dinero FIAT y pasara a tener patrón monetario o si cerrara el BCRA y se dejara de tener política monetaria”.
Para Giacomini, Milei “le otorga una grandilocuencia exagerada a este proyecto de ley” y advirtió que “ninguna ley puede asegurar que el universo monetario funcione ‘bien’, mucho menos en Argentina”, porque “las leyes no sólo pueden fracasar, sino ser incumplidas”.
