Empresas ofrecen escaneos faciales y simulaciones del ‘rostro perfecto’ por más de 300 dólares, un negocio que crece en redes sociales y apunta a la inseguridad estética.
Un sector de empresas dedicadas al denominado “análisis de armonía facial” ofrece, a cambio de sumas que superan con frecuencia los 300 dólares, un escaneo del rostro que identifica supuestos defectos respecto de cánones de belleza presentados como universales. El servicio incluye un informe detallado y una simulación digital del “rostro perfecto”, con recomendaciones de tratamientos estéticos y, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas. La promoción de estos servicios se realiza principalmente a través de TikTok e Instagram.
El argumento comercial de estas compañías sostiene que las personas consideradas atractivas según los parámetros dominantes reciben un trato más favorable y acceden con mayor facilidad a oportunidades laborales y económicas. Esta premisa tiene una verificación parcial en la realidad, según los propios argumentos de las empresas, aunque no se ha presentado evidencia concluyente al respecto.
Las empresas del rubro buscan ampliar su base de clientes hacia el público masculino, aunque el peso histórico y cultural de la valoración estética recae principalmente sobre las mujeres. La industria de la belleza, desde la cosmética hasta la cirugía plástica, ha construido durante décadas un mercado que ahora se extiende a estos nuevos servicios digitales.
El fenómeno se asocia con efectos en la salud mental, como distorsión de la imagen corporal, frustración crónica, ansiedad, depresión, alteraciones de la conducta alimentaria, aislamiento social y dependencia de la validación externa. La exposición sostenida a estándares de belleza inalcanzables, ahora presentados mediante algoritmos y mediciones, puede profundizar estas consecuencias.
Se recomienda a los usuarios verificar la procedencia y las bases científicas de estos servicios antes de contratarlos, así como considerar que los cánones de belleza varían culturalmente y no constituyen un criterio de salud ni bienestar.
