El juez de Control de Garantías N° 3, Lucas Vaccaroni, confirmó la detención por 10 días de una mujer imputada por amenazas simples en perjuicio de su hijo de 3 años. El menor quedó al cuidado de sus abuelos paternos.
El juez de Control de Garantías N° 3, Lucas Vaccaroni, confirmó la detención por el plazo de 10 días de una mujer imputada por «amenazas simples en calidad de autora», en perjuicio de su hijo de 3 años.
La medida fue solicitada por el fiscal de instrucción N° 4, Ricardo Córdoba Andreatta. La audiencia de control de detención se llevó a cabo con la participación de la asesora de Menores, Sandra López Gardel, la imputada junto a su defensora particular, y el progenitor del niño, que interviene como denunciante y querellante particular.
Durante la audiencia, la defensa, a cargo de Silvia Barrientos, solicitó la excarcelación o la prisión domiciliaria. También recusó al fiscal y pidió su apartamiento, aduciendo que no intervino en instancias judiciales anteriores. El juez rechazó los pedidos y consideró que, en caso de quedar en libertad, la sospechosa podría entorpecer la investigación.
En este período se realizarán pericias, entre ellas, una entrevista en Cámara Gesell con el damnificado y sus hermanos. Según la investigación, la progenitora habría amenazado a su hijo mediante mensajes de audio enviados por una aplicación de mensajería. Fiscalía consideró que fueron expresiones intimidatorias que habrían generado temor en el padre respecto de la integridad física del menor.
El padre radicó la denuncia y dio intervención a la Secretaría de Familia, dependiente del Poder Ejecutivo Provincial. La abogada querellante Margarita Córdoba sostuvo que «hubo inacción de la Secretaría de Familia porque está el hecho de que el niño permaneció desde las 14 hasta las 3 de la mañana en una sede judicial de la Unidad de Violencia». Agregó que «la Secretaría tomó conocimiento de la situación del menor y no intervino».
Además, la querellante informó que, tras una denuncia del padre en el Juzgado de Familia, se excluyó del hogar al actual novio de la progenitora y se dispuso la prohibición de acercamiento de la madre hacia su hijo. El menor quedó al resguardo de sus abuelos paternos y recibe asistencia psicológica.
La querellante finalizó: «No hubo demoras de la Justicia. No había un menor judicializado y Familia no era competente para tomar las primeras medidas».
