La Dirección de Control Integral de Vectores y Zoonosis confirmó que sigue de cerca la proliferación de roedores en la ciudad de Recreo y advirtió sobre los riesgos sanitarios asociados.
La Dirección de Control Integral de Vectores y Zoonosis del Ministerio de Salud informó que tomó conocimiento de la presencia masiva de roedores en distintos sectores de la ciudad de Recreo, en el departamento La Paz. El organismo emitió una advertencia sobre los riesgos sanitarios que implica este fenómeno.
El veterinario Julio Medina, integrante del organismo provincial, declaró que los roedores pueden ser portadores o reservorios de agentes patógenos que se transmiten al ser humano. «Pueden transportar virus, bacterias y parásitos, por eso la principal recomendación es evitar el contacto con estos animales y extremar los cuidados», sostuvo.
Medina indicó que entre las enfermedades que pueden aparecer se encuentran el hantavirus, la leptospirosis y la triquinosis, además de otras zoonosis. «Estos microorganismos se eliminan por la orina, la saliva o la materia fecal de los roedores y pueden contaminar los ambientes donde viven las personas», explicó.
El profesional señaló que la situación registrada en Recreo podría estar relacionada con alteraciones del ambiente que obligaron a los animales a abandonar su hábitat natural. «Cuando ocurren crecidas de ríos, inundaciones o cualquier modificación importante del ecosistema, estos animales migran buscando alimento, agua y refugio. Ese proceso puede durar varios meses y durante ese tiempo pueden ir contaminando distintos ambientes», afirmó.
Medina recordó que el departamento La Paz ya atravesó otros episodios sanitarios vinculados a enfermedades zoonóticas y mencionó el brote de triquinosis registrado el año pasado. «Los roedores también cumplen un papel epidemiológico importante porque pueden portar larvas del parásito. Si los cerdos se alimentan de roedores o de basura contaminada, aumenta el riesgo de transmisión de la enfermedad», advirtió.
En cuanto a las medidas de prevención, Medina pidió reforzar la limpieza de viviendas y patios, eliminar restos de alimentos y evitar que los roedores encuentren lugares donde refugiarse. También recomendó utilizar trampas y extremar los cuidados con los cebos químicos. «Hay que hacer un uso prudente de esos productos. No pueden utilizarse indiscriminadamente porque representan un riesgo para los niños y también para perros y gatos», remarcó.
Consultado sobre quién debe intervenir, el profesional sostuvo que el trabajo debe ser conjunto entre distintas áreas del Estado. «Desde Zoonosis trabajamos principalmente en la educación sanitaria y la concientización. Pero el control de esta problemática también requiere la participación de las áreas de Ambiente, Control de Plagas y de los municipios», afirmó.
En relación con la triquinosis, insistió en la importancia de consumir carne proveniente de establecimientos habilitados y evitar las faenas clandestinas. «La carne de cerdo siempre debe pasar por los controles correspondientes y cocinarse completamente antes de consumirla. Esa es la forma más segura de prevenir la enfermedad», explicó.
Finalmente, recordó que otra medida clave es la desparasitación periódica de los perros para prevenir la hidatidosis. «No hay que alimentar a los perros con vísceras crudas porque así se mantiene el ciclo del parásito. Son hábitos que pueden evitar enfermedades muy graves», concluyó.
