La Cámara de Diputados aprobó un proyecto que establece límites de ruido y crea una autoridad de control, con foco en salud pública y neurodiversidad.
En el marco de la Segunda Sesión Ordinaria, la Cámara de Diputados de Catamarca otorgó media sanción al proyecto de la diputada Natalia Ponferrada para regular la contaminación sonora. La iniciativa busca establecer un marco de protección integral basado en derechos constitucionales y evidencia científica.
La legisladora fundamentó su propuesta en el artículo 41 de la Constitución Nacional y en la normativa ambiental vigente de la provincia, que imponen al Estado garantizar un ambiente sano y equilibrado. «La contaminación sonora no es una mera molestia de vecindad, sino una agresión directa a la integridad física y psíquica de las personas», señaló Ponferrada.
El proyecto reconoce la hipersensibilidad auditiva como una barrera de exclusión social para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones, calificando ruidos como escapes libres o pirotecnia como «tortura sensorial».
En cuanto a los límites, la normativa se alinea con los estándares de la OMS, que advierte que la exposición constante a más de 65 dBA es un estresor biológico crítico. Además, propone modernizar los códigos de faltas, crear una Autoridad de Aplicación y elaborar mapas de ruido.
