Durante marzo y abril, la Casa de la Cultura fue escenario del taller «Crónicas Catuchas», coordinado por Gonzalo Bárcena, que cerró su etapa con una lectura abierta en la Glorieta de la Plaza 25 de Mayo.
Durante los meses de marzo y abril, la Casa de la Cultura de Catamarca fue el escenario de una propuesta pedagógica y literaria que buscó poner en palabras la idiosincrasia local: el taller «Crónicas Catuchas». Coordinado por el escritor y docente Gonzalo Bárcena, el espacio se consolidó como un ámbito de exploración para mayores de 16 años interesados en el género de la crónica literaria.
El taller, que se desarrolló todos los jueves en el edificio de San Martín 533, tuvo como eje central la recuperación de la identidad catamarqueña. A través de la lectura de referentes y la práctica constante, los asistentes trabajaron en la construcción de la mirada y el rescate de la memoria colectiva, vinculando sus escritos con las costumbres, historias y prácticas propias de la comunidad.
Como cierre de esta etapa, los participantes trasladaron sus producciones fuera del aula. La Glorieta de la Plaza 25 de Mayo se convirtió en el punto de encuentro para una lectura pública, donde los autores compartieron sus textos con los transeúntes, devolviendo sus relatos al espacio urbano que los inspiró.
En diálogo con El Esquiú Play, Gonzalo Bárcena destacó la diversidad temática y la profundidad de los trabajos finales: «Trabajamos en el taller la posibilidad y la habilidad de contar algo desde lo cotidiano. Los chicos y las chicas han logrado llevar sus pequeñas historias a grandes relatos a través de la crónica», explicó el coordinador.
