La bailarina rompió el silencio tras la confirmación de la ruptura con su esposo y negó las versiones de infidelidad que circularon en los medios.
La separación entre Adabel Guerrero y Martín Lamela sacudió el mundo del espectáculo luego de que el propio Lamela confirmara el final de la relación con un extenso mensaje en redes sociales. En medio del revuelo, la bailarina decidió dar su versión de los hechos con un tono calmo pero firme.
“Con el paso del tiempo, hubo un gran desgaste de la relación por parte de ambos”, expresó Guerrero. La artista remarcó que intentó sostener el vínculo durante años, pero finalmente tuvo que priorizar su bienestar emocional. “Tuve que enfrentar una verdad personal: ya no me estaba sintiendo bien”, sostuvo, y reveló que la terapia fue clave para entender lo que atravesaba.
“Separarnos no fue una elección impulsiva, sino el resultado de mucho tiempo de reflexión, dolor y aprendizaje”, agregó. Sin embargo, el conflicto escaló cuando el panelista Pepe Ochoa aseguró que la bailarina habría tenido un vínculo con otra persona mientras seguía en pareja, mencionando a un vecino llamado Rodrigo y a su personal trainer, Nicolás.
Frente a estas versiones, Adabel Guerrero optó por no entrar en detalles sobre los rumores de infidelidad. Sí dejó en claro que su prioridad es su hija en común, Lola, y preservar el vínculo familiar más allá de la separación. “Hay una historia valiosa”, remarcó. Mientras tanto, el escándalo sigue sumando capítulos entre desmentidas y silencios estratégicos.
