El senador nacional Sergio Uñac se mostró dispuesto a competir por la Presidencia en 2027 y planteó que el Partido Justicialista debe definir sus candidaturas mediante internas abiertas, ante la inhabilitación de Cristina Kirchner.
En un contexto económico que califica como de “estancamiento” y con un peronismo sin liderazgo claro, Sergio Uñac confirmó que está dispuesto a competir por la Presidencia en 2027 y propuso que el Partido Justicialista (PJ) resuelva sus candidaturas mediante internas abiertas, ante la imposibilidad de que Cristina Kirchner vuelva a presentarse.
Entrevistado por el diario Clarín, el actual senador nacional sostuvo que el Gobierno de Javier Milei carece de un modelo económico y se limita a aplicar un plan de ajuste que ya muestra consecuencias visibles. Según describió, en los últimos dos años se perdieron unas 25 mil empresas y cerraron alrededor de dos mil panaderías, un dato que consideró “muy sensible” para medir el consumo. También alertó sobre el deterioro de las economías regionales y puso como ejemplo la situación de la vitivinicultura y la olivicultura en San Juan, así como el caso del tomate, cuya producción local “sale más cara que importar”.
Para Uñac, el problema no es solo la apertura importadora sino la ausencia de planificación: “No hay modelo económico, es solo un plan de ajuste, y también está absolutamente dañado el poder adquisitivo de quienes tienen empleo”, afirmó. Ese combo, advirtió, provoca una caída del consumo que impacta en la producción y el desarrollo.
En ese escenario, el exgobernador considera que el peronismo vuelve a aparecer ante la sociedad como la principal alternativa al oficialismo. “Para la sociedad el oficialismo es Milei y la oposición es el peronismo”, resumió, y explicó que por eso inició recorridas por el país. Si encuentra “volumen y condiciones”, dijo, quiere ser candidato a presidente.
La clave, a su juicio, pasa por la forma en que el PJ defina sus liderazgos. Recordó que en marzo presentó una carta en el partido ante la posible eliminación de las PASO y propuso que, si finalmente desaparecen, el peronismo organice una gran interna abierta propia. Incluso avanzó con un esquema concreto: votaciones por regiones (noreste, noroeste, centro y sur) en distintas fechas, a lo largo de unos seis meses. “Es la única manera de fortalecer democráticamente el partido y el liderazgo”, sostuvo, y rechazó que esa exposición temprana implique un desgaste excesivo.
Uñac fue explícito al señalar que, con Cristina Kirchner inhabilitada para ejercer cargos públicos, no puede haber un “ungimiento” a dedo. “¿Quién da las directivas para decir que tal persona tiene que ser? No se puede definir en una mesa”, planteó, y remarcó que la única forma legítima de construir liderazgo es con participación popular, ya sea en una PASO o en una interna partidaria.
También negó que su posicionamiento tenga como objetivo enfrentar a Axel Kicillof, a quien calificó como un aspirante “legítimo” por gobernar la provincia de Buenos Aires. En su mirada, la multiplicidad de candidatos puede enriquecer la propuesta del peronismo ante la sociedad.
En el plano legislativo, Uñac ratificó su rechazo a la reforma electoral impulsada por el Gobierno tal como está planteada, si bien dijo estar de acuerdo con debatir las PASO y Ficha Limpia.
