Un relevamiento nacional revela cómo cambiaron los hábitos gastronómicos en los encuentros sociales, con el asado a la cabeza y la pizza en segundo lugar, mientras crece la opción de cocinar en casa.
La comida sigue siendo el eje central de los encuentros sociales en Argentina, aunque en el último tiempo cambió el escenario donde se realizan. Cada vez más personas optan por reunirse en sus casas en lugar de salir a comer, principalmente por una cuestión económica.
Según un relevamiento de la consultora Kantar, el 76% de los encuestados redujo la frecuencia con la que sale a restaurantes en el último año, cifra que asciende al 85% en sectores de menores ingresos. Aun así, el 42% mantiene el hábito de salir varias veces al mes o incluso semanalmente.
Más allá del lugar, la comida sigue siendo una excusa para compartir: el 66% considera que salir a comer es una oportunidad para sociabilizar, mientras que un 33% lo asocia a celebraciones. Este último porcentaje crece al 44% entre personas de 35 a 49 años.
Cuando las reuniones se trasladan al hogar, el menú también se adapta. De acuerdo a un informe de Focus Market, el asado lidera las preferencias con el 32%, seguido por la pizza (26%), la picada (21%) y las empanadas (16%). Más atrás aparecen las pastas (4%) y las verduras (1%). Estas opciones tienen algo en común: son rendidoras, fáciles de preparar y, sobre todo, ideales para compartir.
Además, se adaptan a distintos tipos de encuentros, desde cumpleaños hasta reuniones informales o previas. En este contexto, el 32% de los argentinos elige comprar los alimentos y cocinarlos en casa, aunque el delivery también sigue siendo una alternativa frecuente.
A la par de lo tradicional, empiezan a ganar terreno nuevas propuestas como platos elaborados por chefs y envasados al vacío. Estas opciones permiten organizar comidas con anticipación, conservarlas en el freezer y calentarlas fácilmente a baño María, manteniendo su sabor y textura, lo que las convierte en una alternativa práctica para innovar en las juntadas.
