El fiscal Pedro Simón analiza transferencias por casi 5.000 millones de pesos realizadas por el organismo futbolístico a un grupo de firmas, por servicios que, según la investigación, podrían no haberse prestado.
La investigación judicial que involucra a la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) avanza y ahora se centra en la facturación de empresas ligadas a Pablo Toviggino, tesorero del organismo. La Justicia analiza los montos y los supuestos servicios que habrían justificado transferencias millonarias.
Según información de medios locales, el fiscal Pedro Simón aseguró tener acreditados giros de la AFA por casi $5.000 millones hacia un grupo de firmas vinculadas a Toviggino. El punto clave de la investigación es que esos pagos habrían sido realizados por servicios que, en algunos casos, no se habrían prestado, lo que generó sospechas sobre posibles maniobras irregulares.
Las transferencias, que se habrían realizado entre 2022 y 2025, involucran a varias empresas que ya están bajo la lupa judicial. Además, se detectó que parte del dinero, una vez cobrado, habría sido redirigido a colocaciones financieras, como plazos fijos.
En paralelo, la causa también arrastra antecedentes complejos. Organismos de control ya habían advertido sobre el uso de facturas apócrifas y proveedores inexistentes, lo que habría permitido justificar salidas de dinero sin respaldo real.
El expediente judicial, que incluso incluyó un pedido de detención contra dirigentes de la AFA, sigue en movimiento y podría tener nuevos giros en los próximos días, especialmente tras cambios en el juez que interviene en la causa. Con este escenario, la investigación se centra en el análisis detallado de la documentación: cuánto se pagó, a quién y por qué.
