La anunciada unificación de las carteras provinciales genera expectativa y consultas en el sector educativo. Desde el sindicato Ateca destacaron la necesidad de mantener la identidad del área educativa y esperan una convocatoria oficial para analizar la medida.
La anunciada unificación de los ministerios de Educación y Trabajo en Catamarca ha generado interrogantes en el sistema educativo provincial y en los gremios docentes. Desde la Asociación de Trabajadores de la Educación de Catamarca (Ateca), su secretaria general, Alejandra Reales, señaló que hasta el momento no ha existido una convocatoria formal para explicar los alcances de la medida, por lo que el análisis sindical se basa en versiones extraoficiales.
En declaraciones radiales, la dirigente remarcó la necesidad de que Educación conserve un perfil propio dentro de la estructura estatal. «Yo soy una fiel defensora de educación y que el Ministerio de Educación tenga su identidad», sostuvo. Según lo trascendido, la reorganización implicaría un traspaso de áreas desde Trabajo hacia Educación.
Reales describió el funcionamiento actual del sistema como fragmentado, explicando que el Ministerio de Educación quedó limitado a lo pedagógico, mientras que funciones administrativas dependen de Trabajo y la infraestructura escolar de Obras Públicas. «El Ministerio de Educación está desmembrado hace muchísimos años», afirmó.
Ante este escenario, consideró que la prioridad no pasa únicamente por la estructura ministerial, sino por un reordenamiento de fondo que fortalezca el trabajo en territorio, mejore los procesos administrativos y garantice respuestas más rápidas a las escuelas. En ese sentido, destacó como un avance la cobertura de cargos de supervisores.
Sobre la posible designación de una misma funcionaria al frente de ambas áreas, evitó definiciones categóricas y reiteró que el gremio no fijará una postura sin información oficial. No obstante, valoró positivamente la experiencia previa de gestión en el área laboral de la posible designada.
La dirigente también vinculó la discusión local con políticas nacionales recientes y planteó la necesidad de evaluar resultados antes de emitir juicios definitivos. Aseguró que Ateca analizará «los pros y los contras» una vez que el Gobierno formalice la propuesta, presente el equipo de trabajo y detalle la modalidad de implementación.
El planteo sindical introduce un elemento central en el debate: más allá de la estructura administrativa, el funcionamiento del sistema educativo depende de decisiones concretas sobre gestión pedagógica, recursos humanos y articulación territorial. La falta de definiciones oficiales mantiene en suspenso la posición de los gremios.
