El periodista relató el proceso que atravesó tras el descubrimiento de una lesión en el riñón, la posterior operación y su recuperación, reflexionando sobre las prioridades de la vida.
El periodista Jairo Straccia generó un fuerte impacto tras compartir, tanto en el programa «Perros de la Calle» como en una charla con María Laura Santillán, el dramático episodio de salud que atravesó. Todo comenzó con un dolor persistente en las costillas que lo llevó a consultar en el Sanatorio La Trinidad. Lo que parecía un chequeo sin importancia terminó encendiendo todas las alarmas.
«Fui a la guardia para que me hagan una placa», contó Jairo Straccia, sin sospechar el giro que tomaría su historia. El resultado llegó por mensaje y cambió todo: un quiste con características preocupantes en el riñón. La devolución médica fue directa y contundente: «Esto pinta para que vaya a ser un tumor». Esa frase marcó el inicio de una etapa atravesada por la incertidumbre.
Desde ese momento, los estudios y las consultas avanzaron con rapidez. La operación fue programada para el 10 de febrero, a días de su cumpleaños. En medio de ese proceso, la familia también enfrentó el golpe emocional. «¿Vos te vas a morir, pa?», le preguntó uno de sus hijos, dejando al descubierto el miedo que atravesaba a todos.
En la previa a la cirugía, el periodista recurrió al humor como sostén. Incluso pidió escuchar a «Él mató a un policía motorizado» antes de la anestesia. En ese clima, el médico lanzó una frase para distender: «Estoy tranquilo, como Gardel cuando subió al avión». Tras la intervención, llegó una primera señal positiva: lograron conservar parte del riñón. Sin embargo, la tranquilidad total dependía de la biopsia.
Durante la espera, Jairo Straccia sostuvo la tensión sin quebrarse, refugiándose en chistes incluso con sus hijos. El alivio definitivo llegó con el llamado médico: no había rastros de enfermedad. «Considerate curado», fue la frase que selló el proceso. A partir de ahí, la idea de un nuevo comienzo tomó fuerza, como si se tratara de una segunda oportunidad.
Ya en recuperación, Jairo Straccia compartió una reflexión que resonó tanto en «Perros de la Calle» como en su diálogo con María Laura Santillán: «Nada de lo que hacemos parecía importante». La experiencia dejó una marca profunda sobre el valor del tiempo y las verdaderas prioridades.
