Un grupo de padres y madres de la Escuela Primaria N° 193, ubicada en la localidad de Valle Chico, ha manifestado una grave preocupación por la continuidad pedagógica de sus hijos. Según su relato, los estudiantes de tercer grado apenas han concurrido a siete días efectivos de clase desde el comienzo del año escolar, una situación que se arrastra de ciclos anteriores.
Un sistema de asistencia alternada por falta de maestros
El núcleo del problema, según explican las familias, radica en la falta de designación de personal docente. En la actualidad, una única maestra debe hacerse cargo de las dos divisiones de tercer grado, identificadas como «azul» y «rojo». Esta sobrecarga ha derivado en la implementación de un régimen de clases alternadas: un día asiste un curso y al siguiente el otro, reduciendo a la mitad la presencialidad de cada niño.
«La base de aprendizaje para fin de año se está comprometiendo seriamente», expresó uno de los padres consultados. Además, señalaron que la docente a cargo solo puede impartir algunas materias, quedando otras áreas del plan de estudio directamente sin cobertura por falta de profesores especiales asignados.
Comunicación deficiente y complicaciones familiares
Las familias también han reportado dificultades para mantener un diálogo fluido con la dirección del establecimiento. Afirman que no reciben respuestas claras a sus inquietudes y que las notificaciones sobre suspensiones de clase suelen comunicarse a último momento, principalmente a través de grupos de mensajería instantánea.
Esta irregularidad impacta directamente en la organización doméstica de muchos hogares, donde los adultos trabajan y dependen del normal funcionamiento del horario escolar para coordinar sus responsabilidades laborales y el cuidado de los niños.
Un reclamo que podría escalar a Educación
Ante la ausencia de soluciones concretas en el ámbito escolar, los representantes no descartan elevar formalmente el reclamo a las autoridades del Ministerio de Educación de Catamarca. Sin embargo, han expresado cierto escepticismo respecto a la posibilidad de obtener una respuesta ágil que resuelva el problema a corto plazo.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa los desafíos recurrentes en la cobertura total de cargos docentes en la provincia y las consecuencias directas que estas falencias tienen en la calidad educativa y en la rutina de las comunidades escolares.
