El comedor comunitario del Barrio Virgen Niña, ubicado en la zona de Rivera del Valle, se encuentra en una encrucijada operativa que pone en riesgo su servicio diario. Desde hace tres meses, las dos unidades de refrigeración con las que cuenta la institución se encuentran completamente fuera de servicio, generando un grave problema para la conservación de alimentos perecederos.
Un problema logístico que afecta la asistencia
La falta de frío obliga a las responsables del comedor a realizar una logística diaria de abastecimiento, recibiendo la mercadería fresca justo el día en que será utilizada. Esta situación, además de incrementar la carga de trabajo, genera una permanente incertidumbre sobre la conservación de productos como carnes, pollos y verduras, fundamentales para la preparación de los alimentos.
La búsqueda de soluciones ante la falta de presupuesto
Aunque el comedor recibe apoyo estatal para la provisión de alimentos y algunos gastos fijos, la reparación o adquisición de equipamiento de estas características no cuenta con una partida presupuestaria asignada. Ante esta carencia, las trabajadoras del lugar se han visto forzadas a movilizarse por sus propios medios para recaudar los fondos necesarios, evitando así la interrupción de un servicio vital para la comunidad.
La apuesta por la solidaridad vecinal
La respuesta a este desafío será un evento solidario que combinará un bingo y una feria de ventas. El bingo tendrá un costo de dos mil pesos por cartón, el cual incluirá cinco jugadas. Paralelamente, se desarrollará la feria donde se ofrecerán diversos productos cuyas ventas se sumarán a la recaudación total.
Un llamado a la comunidad
Las referentes del comedor hicieron un llamado público a la solidaridad de los catamarqueños. «Necesitamos que la gente nos dé una mano para poder seguir con nuestro trabajo», expresaron, subrayando que el objetivo final es asegurar la continuidad del servicio que beneficia a cientos de familias del barrio y zonas aledañas. La iniciativa representa un esfuerzo autogestivo para mantener en funcionamiento un espacio comunitario esencial.
