A partir del 1º de febrero, las tarifas de los servicios públicos registrarán nuevos incrementos en todo el país, en el marco de las medidas dispuestas por el Gobierno nacional para avanzar en la reducción de subsidios y actualizar los cuadros tarifarios.
El ajuste más significativo se dará en el servicio de gas, que tendrá una suba promedio del 16,86%, mientras que la electricidad en las áreas atendidas por EDENOR y EDESUR aumentará 3,59%, de acuerdo con información oficial.
Qué factores explican los aumentos
Desde el Ejecutivo nacional detallaron que los incrementos responden a una combinación de variables, entre ellas:
- La cuota mensual correspondiente a la Revisión Quinquenal Tarifaria.
- La actualización mensual por fórmula, basada en el IPIM y el IPC, para evitar el atraso de las tarifas.
- La implementación del nuevo esquema de subsidios SEF.
- La aplicación de un precio de gas unificado y fijo durante todo el año.
Este último punto genera un ajuste puntual en febrero, mes de bajo consumo, con el objetivo, según explicaron, de evitar subas más abruptas durante el invierno.
Impacto en los usuarios residenciales
Según estimaciones de la Secretaría de Energía, el impacto será diferente según el nivel de consumo. En el caso de la categoría residencial más numerosa (R1), que concentra el 42% de los usuarios, el aumento será de hasta $3.000.
Además, uno de cada cinco usuarios tendrá incrementos menores a $1.000. Para las primeras cuatro categorías residenciales, que representan cerca del 70% del total, los ajustes promedio oscilarán entre $960 y $6.400.
En cambio, para los hogares con mayores niveles de consumo, el 30% restante, los aumentos promedio se ubicarán entre $2.900 y $11.300.
Desde el Gobierno sostienen que el esquema busca dar previsibilidad a las facturas y evitar picos estacionales que impacten con mayor fuerza en los meses de mayor demanda.
