miércoles, 21 de enero de 2026 07:40
El Gobierno expresó su solidaridad con la República de Chile ante la grave situación generada por los incendios forestales que afectan a las regiones de Biobío y Ñuble, y manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas, además de acompañar a todas las personas damnificadas por esta emergencia en ambos países.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería argentina informó que, en un marco de reciprocidad y cooperación bilateral, el país ofreció apoyo y colaboración a Chile mediante la Agencia Federal de Emergencias (AFE), con el objetivo de contribuir a las tareas de respuesta y mitigación frente a los incendios. La decisión se da luego de la reciente asistencia brindada por el gobierno chileno, que envió recursos para colaborar en el combate de los incendios forestales registrados en la Patagonia argentina.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores destacaron que Argentina y Chile mantienen mecanismos permanentes de coordinación y cooperación en materia de gestión del riesgo y respuesta ante emergencias, lo que permite un intercambio ágil de información técnica y la asistencia operativa necesaria ante situaciones de este tipo.
Las autoridades remarcaron la importancia del trabajo conjunto y la solidaridad regional para enfrentar eventos climáticos extremos que afectan de manera creciente a ambos países.
Incendios forestales incontrolables
El ministro del Interior de Chile, Álvaro Elizalde, confirmó este lunes que el número de personas fallecidas por los incendios forestales que afectan desde el sábado a las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur del país, ascendió a 20. La emergencia mantiene activos múltiples focos ígneos y continúa fuera de control en varias zonas.
Según datos oficiales, los incendios provocaron miles de evacuados, al menos 75 personas heridas y más de 500 damnificados alojados en centros de emergencia. En la región del Biobío, la más afectada, las llamas ya consumieron unas 20.000 hectáreas, con especial impacto en la comuna de Penco, ubicada a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
Las autoridades también informaron que más de 800 viviendas resultaron destruidas y que se registraron importantes pérdidas materiales, incluidos vehículos y otros bienes. La magnitud del desastre llevó al presidente Gabriel Boric a advertir que el número de víctimas fatales podría incrementarse en las próximas horas, a medida que avancen las tareas de búsqueda y evaluación en las zonas afectadas.
El actual escenario remite a una de las peores tragedias recientes vinculadas a incendios forestales en Chile. En 2024, la región de Valparaíso sufrió un devastador episodio asociado al impacto del cambio climático, que dejó un saldo de 136 personas fallecidas
