La Central Nuclear Atucha II volvió a operar al 100% de su capacidad tras recibir la autorización de la Autoridad Regulatoria Nuclear. “Después de 7 años de trabajo, llevamos Atucha II nuevamente a su máxima potencia”, anunció Nucleoeléctrica Argentina SA.
Atucha II junto con el resto del complejo de energía atómica que pertenecen a la empresa pública Nucleoeléctrica aportan entre el 7% y 9% del total de la energía eléctrica del país. El reactor se encuentra ubicado en la localidad bonaerense de Zárate y cuenta con una potencia total de 745 Mwe.
Esta jueves, el presidente de Nucleoeléctrica, Demian Reidel, compartió una foto del tablero de control del reactor donde se observa que la planta alcanzó una potencia del 100,2%. “El 100.2% no es un error de redondeo. Es real. Un reactor puede producir más que el 100%”, indicó.
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“Un reactor puede “marcar” más de 100% porque ese 100% es un valor de referencia: la potencia nominal para la que fue diseñado. La potencia óptima. Si marcara mucho menos que 100% estaríamos desaprovechando capacidad de generación. Si fuera mucho más que 100% estaríamos sobre exigiendo al reactor y a los elementos combustibles, lo que reduciría su vida útil”, explicó Reidel a continuación.
El hito de la reparación de Atucha II
Atucha II constantemente realiza paradas planificadas e inspecciones para su acondicionamiento, la última se realizó a medidos de este año cuanto se intervino la tapa del reactor. Sin embargo, uno de los eventos más desafiantes que atravesó la central, fue en 2023 cuando se lo debió reparar luego de que una de las barras de su interior se desprendiera y moviera de lugar. La operación, de alta complejidad, requirió retirar el elemento y colocar correctamente uno nuevo en el tanque del reactor repleto de agua irradiada, en la que muy pocos materiales resisten.
Para poder llevar a cabo la refacción -que se convirtió en un hito por haberse realizado en sólo 10 meses- se creó un equipo interdisciplinario con personal de Nucleoeléctrica, que evaluó diferentes estrategias hasta que optó por el uso de herramientas robóticas para extraer la barra y soldar una nueva en su lugar.
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Con ese objetivo, los ingenieros y científicos debieron diseñar y fabricar todas las herramientas, entre las que se encuentran la herramienta de corte, base de corte, de sujeción, la pinza de agarre, el diseño de un canasto para colocar y extraer la pieza y el diseño de un mecanismo de iluminación y visión para poder monitorear la maniobra, y para las que se utilizaron proveedores nacionales.
Nucleoeléctrica y la central son un emblema de seguridad energética y soberanía, a pesar de eso desde sus orígenes Atucha II estuvo atravesada por los vaivenes de la política argentina. La construcción de la planta comenzó en 1982, sin embargo, el menemismo la interrumpió en 1994 a pesar de las bondades de la energía atómica. No fue hasta la llegada de Néstor Kirchner al poder que se reanudó el proyecto nuclear y retomó su reconstrucción. Recién en 2014, durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, el reactor logró su primera criticidad y se lo sincronizó con el Sistema Interconectado Nacional.
LM/DCQ
