viernes, 9 enero, 2026
InicioSociedadEE.UU. capturó un petrolero ruso vinculado a Venezuela

EE.UU. capturó un petrolero ruso vinculado a Venezuela

El gobierno de Donald Trump ratificó su control sobre el petróleo venezolano con la incautación de dos buques sancionados mientras, al mismo tiempo, negocia con el gobierno interino de Delcy Rodríguez la comercialización del crudo venezolano.

Estados Unidos incautó un petrolero con bandera rusa y vínculos con Venezuela tras una persecución de más de dos semanas a través del océano Atlántico, en una operación que elevó la tensión con Moscú pero que, según funcionarios estadounidenses, evitó un enfrentamiento directo entre fuerzas militares de ambos países.

El buque, conocido hasta hace poco como Bella 1 y rebautizado Marinera, había logrado eludir un “bloqueo” marítimo parcial impuesto a petroleros sancionados vinculados a Venezuela y se había negado reiteradamente a permitir el abordaje por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos.

De acuerdo con un funcionario estadounidense con conocimiento directo del operativo, la Guardia Costera logró subir a bordo del petrolero sin encontrar resistencia ni hostilidad por parte de la tripulación, poniendo fin a una persecución que se extendió por unos 14 días. Dos funcionarios estadounidenses precisaron además que no había buques rusos en las inmediaciones cuando se produjo el abordaje, lo que evitó un posible choque entre fuerzas de ambos países.

Poco antes de la maniobra, varias aeronaves militares estadounidenses despegaron de bases en Gran Bretaña y se dirigieron hacia el noroeste, en dirección al petrolero, según datos de sitios de seguimiento aéreo. Registros de navegación también mostraron que el Marinera realizó un giro brusco en el Atlántico Norte horas antes de ser interceptado.

El Comando Europeo de Estados Unidos confirmó la incautación en un comunicado publicado en la red social X, en el que señaló que el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa “incautaron” el petrolero en el Atlántico Norte por violaciones a las sanciones estadounidenses.

La Casa Blanca defendió la operación al afirmar que la captura del Marinera fue autorizada por una orden judicial federal y que el buque estaba directamente vinculado a violaciones del régimen de sanciones de Estados Unidos. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, sostuvo que la política de sanciones será “plenamente aplicada” y describió al petrolero como parte de una “flota venezolana en la sombra” dedicada al transporte de crudo sancionado. Agregó que la orden judicial alcanza también a la tripulación, lo que habilita su traslado a Estados Unidos y eventuales procesos judiciales.

En paralelo, la Guardia Costera estadounidense interceptó otro petrolero en el Caribe, identificado como M Sophia, según confirmó un funcionario estadounidense. El buque enarbolaba falsamente bandera de Camerún, de acuerdo con esa fuente, y fue detenido en el marco de la misma ofensiva contra embarcaciones sancionadas.

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, reforzó el mensaje de Washington al subrayar que la ofensiva marítima no tiene límites geográficos. “El bloqueo del petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en plena vigencia —en cualquier parte del mundo”, escribió en la red social X, en una advertencia directa a navieras, intermediarios y países que faciliten el transporte de crudo de origen venezolano.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sumó un tono épico y de advertencia global al destacar que las operaciones se realizaron en dos abordajes consecutivos antes del amanecer, uno en el Atlántico Norte y otro en aguas internacionales del Caribe, contra petroleros de la llamada “flota fantasma” que habían operado recientemente en Venezuela o se dirigían hacia el país.

Noem elogió la coordinación “meticulosa” entre la Guardia Costera y los departamentos de Defensa, Justicia y Estado, y subrayó que uno de los buques, el Bella I, intentó durante semanas evadir a las autoridades cambiando de bandera y pintando un nuevo nombre en el casco, sin éxito.

Rusia exige la repatriación de los tripulantes del buque

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia elevó una exigencia formal al Gobierno de los Estados Unidos para que garantice el «regreso rápido y sin condiciones» de los ciudadanos rusos que integraban la tripulación del petrolero Marinera. La advertencia de Moscú surge tras la confirmación de que fuerzas especiales estadounidenses abordaron el navío en medio del Atlántico Norte, momento en el que se cortaron todas las comunicaciones con la embarcación.

Desde el Ministerio de Transporte ruso detallaron que el buque contaba con una autorización legal, emitida el pasado 24 de diciembre, para navegar bajo pabellón de la Federación Rusa.

Según el comunicado oficial citado por la agencia TASS, el abordaje se produjo en alta mar, fuera de las aguas territoriales de cualquier Estado, lo que constituiría una violación directa de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.

Reclamo de China

El Gobierno de China, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió ayer una fuerte condena contra la operación militar de los Estados Unidos en territorio venezolano y exigió el respeto absoluto a los activos e intereses económicos que el gigante asiático mantiene en el país.

La portavoz de la cancillería, Mao Ning, subrayó en rueda de prensa que Venezuela es un Estado soberano con derecho inalienable sobre sus recursos naturales, especialmente sus reservas de crudo.

«Los derechos e intereses legítimos de otros países en Venezuela, incluidos los de China, deben ser protegidos», sentenció la funcionaria, en clara referencia a los multimillonarios acuerdos de infraestructura y energía firmados entre Beijing y Caracas en la última década.

Más Noticias