Finalmente, el Gobierno Nacional oficializó su salida definitiva de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) y dejó la conducción de la empresa en manos de la provincia de Catamarca. La medida se concretó a través del decreto 2/2026 que aprueba el «Acuerdo Modificatorio del Acta del Farallón Negro» firmado en diciembre entre el Estado Nacional, Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán, y modifica sustancialmente la Ley 14.771 que creó el organismo en 1958. Con esto se pone fin a más de seis décadas de participación del Estado Nacional en el organismo que tiene una participación en el yacimiento de Bajo de la Alumbrera.
Según el instrumento legal, la decisión se enmarca en la política de reducción del gasto público y achicamiento del Estado impulsada por la administración de Javier Milei. Según los considerandos del decreto, conservar la facultad de realizar contribuciones a YMAD «resulta incompatible con los objetivos de reducción del déficit fiscal de la actual Administración» y mantiene vigente «la posibilidad de transferencias de recursos públicos a una entidad en la cual ya no resulta justificada la intervención del Estado Nacional».
YMAD fue creado en 1958 a partir del Acta del Farallón Negro, un acuerdo tripartito entre Nación, Catamarca y la UNT para explotar los recursos minerales de la zona de Agua de Dionisio, en el departamento de Belén. Durante décadas, el Estado Nacional designaba al presidente del directorio y tenía atribuciones de control y supervisión, aunque nunca participó de la distribución de utilidades. Estas siempre se repartieron entre Catamarca, que recibe el 60%, y la Universidad Nacional de Tucumán, que percibe el 40%.
Con las modificaciones introducidas por el decreto presidencial, YMAD queda conformado exclusivamente por la provincia de Catamarca y la UNT en esas mismas proporciones. El organismo será dirigido por un directorio de cinco miembros: un presidente y dos vocales designados por Catamarca, y dos vocales designados por la universidad tucumana. Desaparece así la figura del presidente designado por el Poder Ejecutivo Nacional, rol que históricamente permitía al gobierno federal ejercer influencia en las decisiones estratégicas de la entidad.
El Acuerdo Modificatorio del Acta del Farallón Negro fue aprobado por la Legislatura catamarqueña mediante la Ley provincial 5.931 a finales de diciembre, y por la UNT a través de la Resolución 21310/2025. Con la firma del decreto nacional, queda completado el proceso de desvinculación del Estado Nacional de YMAD, que ahora funcionará como un ente de naturaleza provincial-universitaria.
El gobierno nacional justifica la medida en «principios de eficiencia, eficacia y economía en el ejercicio de la función administrativa», buscando «racionalizar la estructura estatal, promoviendo la desburocratización y reducción del gasto público innecesario». Según el decreto, la desvinculación «garantizará la continuidad operativa de la empresa sin generar compromisos financieros para el Tesoro Nacional, asegurando así una administración más eficiente y sustentable de los recursos públicos». La salida de Nación de YMAD, es el cierre de una extensa negociación que llevó adelante el gobernador Raúl Jalil con el presidente Milei que arrancó a finales del año 2024.
Sobre la concreción de este acuerdo, Jalil destacó que generará nuevas oportunidades para Catamarca. «El regreso de YMAD a Catamarca es la concreción de un reclamo histórico que comenzó a materializarse a partir del diálogo institucional sostenido entre Catamarca y el Estado nacional. Hoy ese reclamo se transforma en una realidad tangible que proyecta nuevas oportunidades para el desarrollo minero, la generación de empleo, el fortalecimiento de ingresos provinciales y la consolidación de una política de recursos naturales con un verdadero anclaje territorial», aseguró el gobernador hace unos días.
