El descanso insuficiente impacta en la salud física, mental y cardiovascular.
lunes, 5 de enero de 2026 18:40
lunes, 5 de enero de 2026 18:40
El sueño es un proceso esencial para el organismo, ya que durante la noche se reparan tejidos, se regulan hormonas, se consolida la memoria y se fortalece el sistema inmunitario. Dormir poco o mal afecta estas funciones y puede generar problemas físicos y emocionales a largo plazo.
Datos clave en Argentina:
Solo el 21% de la población duerme menos de ocho horas por noche.
Entre 38% y 39% presenta insomnio o sueño interrumpido.
La pandemia evidenció un aumento de los trastornos del sueño, especialmente en adolescentes y adultos.
Recomendaciones de especialistas:
- Los adultos deben dormir 7 a 9 horas por noche, mientras que niños y adolescentes necesitan aún más.
- La calidad del sueño es tan importante como la cantidad: continuidad, facilidad para conciliarlo y pocos despertares nocturnos.
Consecuencias del mal sueño:
- Cognitivas: menor atención, pensamiento más lento, errores frecuentes y afectación de la memoria.
- Salud mental: aumento de irritabilidad, ansiedad y riesgo de depresión.
- Cardiovasculares: hipertensión, arritmias, enfermedad coronaria y riesgo de accidente cerebrovascular.
- Sistema inmunitario: mayor inflamación y menor defensa contra infecciones.
Consejos para dormir mejor:
- Mantener horarios regulares de sueño y despertar, incluso los fines de semana.
- Dormir en habitaciones oscuras, silenciosas y con temperatura confortable.
- Evitar pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Limitar cafeína, alcohol y tabaco antes de acostarse.
- Hacer actividad física regular, evitando ejercicio intenso de noche, y optar por cenas livianas.
- Consultar a un profesional ante insomnio persistente, ronquidos intensos, pausas respiratorias o somnolencia diurna excesiva.
