domingo, 4 de enero de 2026 19:00
El delicado estado de salud de Christian Petersen, internado desde el 12 de diciembre de 2025 tras descompensarse mientras ascendía el volcán Lanín, sigue generando preocupación. Sin embargo, con el correr de los días, el foco dejó de estar únicamente en la evolución médica del reconocido cocinero y comenzó a correrse hacia el trasfondo de lo ocurrido en la montaña, donde ahora aparecen voces críticas y testimonios incómodos.
En medio de la repercusión pública del caso, Roberto “Ro” Catalá, uno de los guías de montaña que coordina ascensos en la zona de Junín de los Andes, decidió expresarse a través de su cuenta de Instagram. Aunque aclaró que su intención era generar conciencia, el mensaje fue leído por muchos como un fuerte reproche a la actitud con la que Christian encaró la expedición.
“Hoy hay gente que va a la montaña no a entrenar, no a escuchar su cuerpo, no a respetar la altura, va a buscar una foto, una selfie, una historia, un ‘yo estuve allí’”, disparó Catalá, marcando una tendencia que, según él, se volvió peligrosa en tiempos de redes sociales y exposición permanente.
Lejos de tratarlo como un hecho aislado, el guía fue contundente: “El caso Petersen no es un chisme, no es un espectáculo, es una alarma. Un hombre muy conocido, una montaña muy exigente, un cuerpo que colapsa, y de golpe todos miramos eso”, expresó, subrayando el impacto simbólico del episodio.
Para Roberto, el problema no comienza en la cumbre. “Seamos honestos, esto no empezó allí arriba. Empezó cuando la montaña dejó de ser camino y pasó a ser escenario, cuando subir ya no era vivir la experiencia, sino mostrarla”, reflexionó, cuestionando la lógica del “todo por la foto”.
En uno de los pasajes más filosos, lanzó una frase que muchos interpretaron como un mensaje directo al chef: “La montaña no entiende de likes, no negocia con el ego. Cuando alguien se descompensa en altura no es mala suerte, es fisiología, es apuro, es soberbia disfrazada de valentía”.
El guía también puso el foco en quienes quedan expuestos ante una emergencia. “No solo se pone en riesgo el que sube, también el guía, el rescatista, el equipo médico y la familia que espera abajo”, advirtió, dejando en claro que las decisiones individuales tienen consecuencias colectivas.
Sobre el cierre, Catalá fue todavía más directo: “El caso Petersen duele, pero desnuda algo incómodo: querer la cumbre sin proceso, la gloria sin responsabilidad. La montaña va a seguir ahí, tu vida no vale una selfie”.
