jueves, 1 de enero de 2026 00:00
Dos hombres, de 34 y 58 años, ambos oriundos de la provincia de La Rioja, murieron ayer por la mañana tras caer desde el techo de una distribuidora a más de seis metros de altura, cuando intentaban huir luego de robar dinero, dólares y un arma de fuego.
Fuentes policiales y judiciales informaron que tomaron conocimiento del hecho poco después de las 8 de la mañana, cuando el hijo del dueño de la distribuidora “Sancor”, Juan José Felicia, ubicada sobre calle San Martín, a metros de avenida Libertad, se comunicó con la comisaría local solicitando la presencia policial.
Al arribar el móvil, el joven manifestó que al ingresar al local y dirigirse a la oficina de su padre encontró todo revuelto, recordando que la noche anterior habían cerrado el lugar con normalidad.
Mientras aguardaba la llegada de los efectivos, el joven recorrió las instalaciones y encontró en uno de los sectores a dos hombres tendidos en el suelo, inmóviles. Junto a ellos había un arma de fuego y otros elementos que habrían sido sustraídos de la oficina.
De inmediato, los policías convocaron al personal médico, quienes constataron que ambas personas se encontraban fallecidas.
Al inspeccionar la escena y mientras aguardaban la llegada del fiscal, los efectivos observaron que en el techo faltaba una de las chapas. Según las primeras pericias, los fallecidos habrían estado transitando por el techo cuando pisaron una placa de material plástico, que se rompió, provocando que ambos cayeran al vacío desde una altura aproximada de seis metros y medio.
Por orden del fiscal interviniente, personal de la División Homicidios viajó desde esta Capital al departamento Andalgalá, donde analizaron la escena y recolectaron pruebas. En base a los elementos secuestrados, se logró reconstruir que los fallecidos, identificados como Leonardo Andrés Buenamaizon (34) y Bonifacio Néstor Torres (58), ambos domiciliados en La Rioja, ingresaron a la distribuidora y accedieron a la oficina del propietario.
Del lugar se habrían apoderado de tres cheques por una suma superior a los 12 millones de pesos, doce títulos públicos, 600 dólares y $2.969.000 en billetes de distinta denominación. Además, sustrajeron un arma de fuego, una pistola Bersa calibre 22, con su correspondiente munición.
Luego de guardar los elementos en un bolso, intentaron darse a la fuga por el techo, momento en el que la placa cedió y ambos cayeron al vacío.
Fuentes judiciales indicaron que las pericias realizadas permitieron determinar que el arma de fuego fue manipulada por los fallecidos.
Finalizadas las actuaciones en el lugar, el fiscal dispuso que los cuerpos fueran trasladados por Bomberos a esta ciudad Capital, a la morgue judicial, para la realización de las autopsias correspondientes.
