viernes, 29 de agosto de 2025 00:43
El exrector de la Universidad Nacional de Tucumán, Juan Alberto Cerisola, fue condenado a tres años y seis meses de prisión por la Justicia federal e inhabilitación especial y perpetua para ejercer cargos públicos, en el marco de la causa que investigó el destino que se le dio a los fondos que durante años recibió la casa de altos estudios de la vecina provincia de la empresa minera interestadual YMAD. No obstante, no irá a prisión hasta que la sentencia quede firme.
Además del exrector, se condenó a los exfuncionarios universitarios Olga Cudmani -a tres años y dos meses de prisión e inhabilitación especial y perpetua para ejercer cargos- y Osvaldo Venturino -dos años de prisión en suspenso e inhabilitación especial para ejercer cualquier cargo-.
La Justicia también ordenó que Cerisola y Cudmani paguen más de 39 millones de pesos (actualizados a la fecha) a la universidad; mientras que Venturino y Cudmani deberán pagar más de 700 mil pesos.
Por ley, la UNT debía destinar el 40% de las utilidades a la construcción de una ciudad universitaria. En diciembre de 2007 el directorio de YMAD declaró concluida esa obra y, en 2008, Cerisola firmó el acta que oficializó la medida, abriendo la puerta a un esquema especial de contrataciones, destinando los fondos a otras obras.