martes, 25 de febrero de 2025 16:46
En el contexto provincial que estamos viviendo con temperaturas registradas extremas, las mascotas al igual que los humanos, sufren las consecuencias de las olas de calor. La diferencia es que no pueden comunicarlo verbalmente y depende de sus dueños atender el cuadro.
Dentro de la comunidad veterinaria se habla del golpe de calor en los animales como una emergencia médica grave, y potencialmente mortal, que puede afectar a perros y gatos. Se trata de un tipo de hipertermia extrema que se produce cuando el animal está expuesto a altas temperaturas ambientales o alta humedad. La temperatura corporal asciende a niveles superiores a los normales -por encima de los 41°C- y el sistema de termorregulación deja de funcionar correctamente.
A su vez, el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse y los órganos empiezan a fallar.
“Si no se trata a tiempo, esta patología puede ser mortal”, advierte María Eugenia Retegui, veterinaria clínica.
“Esto se debe a que entran en un estado de falla multiorgánica. Cuanto más tarde se atiende, menos probable es que la mascota sobreviva al golpe de calor”.
Señales que dan las mascotas cuando sufren calor:
Los factores pueden incidir en la predisposición de un animal frente a un golpe de calor son la edad, ya que mientras más grandes, más vulnerables, situaciones de salud preexistentes como cardiopatías u obesidad, el carácter de las mascotas, las más activas o nerviosas son más propensas que las más tranquilas, e incluso el estado del pelo cuando está enmarañado o apelmazado.
Por otro lado, la experta observa que los perros tienden a ser más susceptibles que los gatos y que las razas más vulnerables son las braquiocefálicas (animales con hocico chato), como los bóxers o bulldogs; en el caso de los gatos, los Birmania o Himalayas. “Estas razas no pueden regular la temperatura de la misma manera que los de hocico más largo”, explica María Fernanda Veiga, doctora en Ciencias Veterinarias y especialista en nutrición canina y felina (M.N. 9660).
Signos comunes de un golpe de calor a los siguientes:
- Aumento de la frecuencia respiratoria
- Jadeo constante: Es el mecanismo que tienen para eliminar el calor
- Lengua y encías casi rojas o con tonos azulados: El color normal es rosado.
- Alteración en la salivación
- Fatiga
- Debilidad muscular y dificultad para moverse
- Vómitos y diarreas
- Casos más graves
Asimismo, en casos más graves pueden presentar temblores, incoordinación de movimientos, convulsiones, colapsos y hasta sangrados. “Si la mascota está muy agitada, jadea mucho y al tacto está caliente hay que llevarla rápido a una guardia”, sostiene Veiga, y recomienda envolverla en un toallón húmedo para empezar a bajarle la temperatura.
Consejos para enfriar a las mascotas y evitar un golpe de calor
– Asegurar una buena hidratación: “Es fundamental que las mascotas estén bien hidratadas, especialmente con altas temperaturas y, en gatos, puede ser un desafío lograrlo”, dice Retegui. En este sentido, recomienda poner algún hielo en el bowl, para llamar la atención o usar fuentes de agua grandes con mucha superficie que les resulten más atractivos. “También es clave renovar el agua varias veces al día y asegurarse de que esté en algún lugar reparado del sol”, agrega Veiga.
– Mantener los ambientes frescos: Además de evitar que la mascota esté bajo el sol en horarios calurosos -y eludir a toda costa terrazas o balcones expuestas-, es clave asegurarse de que, en el caso de que se tenga un patio o jardín, hayan refugios con sombra y donde corra el viento. En el caso de los ambientes cerrados, ventilarlos y poner ventiladores de piso.
– Refrescarlos amigablemente: Una alternativa a los baños, que no siempre son bienvenidos, para refrescar a los animales, puede ser usar toallones húmedos, o difusores con agua, para mojar gradualmente el pelaje, en partes clave como el abdomen, las orejas y las patas. “También se pueden colocar toallones o trapos húmedos en el piso para que, si lo desean, puedan recostarse sobre ellos”, sugiere Retegui.
– Priorizar paseos seguros: Una de las dudas más recurrentes es si conviene pasear a los animales o no cuando el clima es extremo. La respuesta de las veterinarias es que, cuando hace mucho calor y la mascota tiene antecedentes o condiciones de salud que lo limitan, es recomendable limitar los paseos; hacerlos, de ser posible, a primera hora de la mañana o cuando oscurece; llevar agua fresca y hacer descansos de por medio.
– Alimentación húmeda: El alimento también incide en la salud de los animales. “El alimento balanceado es seco y provoca una deshidratación subclínica”, expone Veiga. Una opción para contrarrestar este efecto es agregarle agua al alimento balanceado, para “hidratarlo” o cambiar a comidas húmedas, asegurando que reciban los nutrientes correspondientes.