sábado, 20 julio, 2024
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De vivir en un trailer a facturar millones en el Silicon Valley, la historia de un joven emprendedor argentino

Como hijo de un alto ejecutivo del ex Banco Río, podría deducirse que Luis Schilling tuvo una infancia y adolescencia sencilla, buena educación y un estímulo permanente de superación.

Schilling ya es de esa clase de emprendedores que está pensando en el día después mientras resuelve el presente.

Ese comer vidrio todo el tiempo, como definió Elon Musk lo que significa poner en pie a una start up.

Con su primer emprendimiento se mudó al Silicon Valley donde está el conocimiento, se comparten experiencias y los bancos no temen apostar por el futuro.

Allí, cuenta, nadie se muerde la lengua, se habla sin filtro “mucho más de los fracasos que de los éxitos”.

Todo arrancó cuando estudiaba diseño en la UBA. En aquel momento se desempeñaba como cadete en una empresa de video.

Aprendió de equipos, de cámaras, estuvo al tanto de las últimas disrupciones tecnológicas justo cuando se imponían las videoconferencias y armó su propio “boliche”, Palermitano Solutions que nació en 2014, a sus 24 años.

La varita de un cliente como Google lo llevó a instalar en seis años los equipos por toda la región: operó en seis países y entregó proyectos en 35 ciudades.

Google lo mudó a California. Pero llegó la pandemia. Fue “un golpe durísimo para todos, en especial para nuestro rubro, porque las oficinas quedaron obsoletas y por ende nuestro servicio”, le dice a Clarín.

La empresa murió en 2020 y Luis tuvo que mudarse a un trailer. En el trailer vivió cuatro meses. Estaba estacionado en Cupertino muy cerca de los cuarteles generales de Apple. Y fue en aquella época de pura adversidad que se le ocurrió armar otra empresa, We Install IT, que aún se ocupa de comprar e instalar los equipos como traje a medida.

Luis Schilling en el trailerLuis Schilling en el trailer

De nuevo un cliente, esta vez indio, el grupo Rahi, le propuso desarrollar ese sistema en América latina, donde las compras de equipos, la importación y hasta hacerlos funcionar lleva meses de gestión.

Y armaron la división Rahi Latam mientras We Install IT quedaba para el gran mercado del Norte.

Al crecer en esta región esa división de Rahi, que en el primer año generó ingresos por US$ 4,5 millones en los cinco países donde operaba, fue comprada por la estadounidense Wesco e integrada a su división Latino America muy rápidamente.

Schilling no tenía lugar en la nueva estructura.

Ya no vivía en el trailer sino en una bonita playa, Moss Beach, a 30 minutos de San Francisco. Así nació Tropical IT, un e-commerce que cubre Latinoamérica y EE.UU.

Luis Schilling con su flamante empresa Tropical ITLuis Schilling con su flamante empresa Tropical IT

Puso el foco de proveer tecnología a los data centers, a las redes y a las grandes empresas. “Nuestra misión es simplificar la experiencia de compra de tecnología a lo largo de la región. Y que cualquier empresa de la región pueda contar con cualquier tipo de equipamiento de IT en menos de 10 días”, comenta.

Ya opera en Argentina, Brasil, México, Colombia, Chile, Uruguay, Costa Rica y Perú. A sus principales clientes no los puede mencionar por contratos de confidencialidad. Hay una pista: son dos de los tres proveedores de servicios de nube más importantes del mundo y una de las redes sociales más actuales. También titila Mercado Libre.

Su otra firma, We Install It, ahora a cargo de su hermano Alfredo, se focalizó más en EE.UU. Factura US$ 2 millones al año, está basada en California y en breve inaugura oficinas en Washington, Oregon y Arizona.

Estar en el Silicon Valley le permitió capacitarse. Y que lo “aceleraran”. Esto es, integrar una incubadora que lo dotó de herramientas.

Así fue elegido, entre otros, por Goldman Sachs y pudo ser parte del Watson Semester Accelerator en Boston.

Formó parte de un curso para emprendedores latinoamericanos en la Universidad de Stanford para potenciar el crecimiento de la empresa, “algo clave para pensar en grande”, suelta imaginando el próximo salto, que también puede ser al vacío.

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