lunes, 15 julio, 2024
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Por el «efecto licuadora», la gente prefiere la liquidez y huye del plazo fijo

Con tasas de interés fuertemente negativas en los dos últimos meses, los depósitos a plazo fijo han comenzado a dar señales de que dejaron de ser la inversión favorita de los argentinos. En enero, los ahorristas prefirieron desarmar posiciones en los bancos luego del salto devaluatorio y con una brecha cambiaria que había comenzado el mes en mínimos.

Las colocaciones a plazo cayeron 19% mensual real en enero, lo que extiende la dinámica que se había visto el mes anterior. «Las tasas de interés muy por debajo de la inflación explican este resultado. En términos anuales, las colocaciones a plazo bajan el 55,9% real», resaltaron en la consultora LCG.

Lo que pasó con los plazos fijos se enmarca en una caída de todos los depósitos en pesos. Si bien en el arranque de 2024 los depósitos a la vista crecieron un 4,6% mensual real, el stock de pesos en los bancos acumula un retroceso de 8,3% real respecto a lo que se veía a comienzos de 2023.

Por un lado, la inflación «se come» la capacidad de ahorro, sobre todo de los minoristas. Pero al mismo tiempo, la política de tasas del Banco Central desalienta cualquier tipo de colocación en pesos. Los ahorristas y las empresas priorizan la liquidez para poder migrar hacia colocaciones de menor plazo, aunque estas también tengan rendimientos negativos.

«Continúa un proceso de desmonetización de la economía, fomentado también por un sesgo expansivo de política monetaria de tasas negativas», señalaron en LCG y agregaron: «En este contexto de alta inflación, que desincentiva la tenencia de dinero sin remuneración, es de esperar que para 2024 los depósitos a la vista continúen evolucionando por debajo del nivel de precios de la economía, y que gradualmente vayan migrando a cuentas a la vista remuneradas, a través del traslado de fondos a FCI money market».

Los plazos fijos atados por la inflación también cayeron en el primer mes del año, debido a que el Banco Central decidió estirar a seis meses el tiempo mínimo de su colocación. Pero la tendencia, en este caso, podría revertirse: «Ha sido tan grande la caída en los meses previos, que es posible que esta se desacelere, debido a los agentes cautivos en pesos que tienen dificultades para acceder a otros métodos de ahorro».

El «lado B» de los plazos fijos en los bancos es la colocación de crédito para el sector privado. Los préstamos también presentaron una drástica caída en el primer mes del año y acumularon tres meses seguidos de derrumbe. Si se mira el stock de préstamos en los bancos, la caída acumulada en los últimos doce meses es mayor al 32% en términos reales.

El sector privado se aleja de los bancos como su fuente de financiación y se hace ver un fuerte ajuste sobre los valores de la actividad, para muestra de ello basta considerar que el total de las financiaciones al sector privado en pesos que otorga todo el sistema financiero está por debajo de los 15.000 millones de dólares estadounidenses medidos a la cotización del MEP”, explicó Guillermo Barbero, Socio de First Capital Group.

Préstamos personales vs. tarjetas de crédito

Todas las líneas de crédito cayeron en enero. Los créditos de financiamiento al consumo lo hicieron a un ritmo menor del que habían mostrado en diciembre: los préstamos personales y el financiamiento con tarjetas de crédito cayeron 12,7% y 10,9% mensual real, respectivamente.

“Los bancos nuevamente vuelcan su mirada hacia este producto con ofertas y promociones pero el mismo está muy lejos de sus niveles históricos, en el pasado reciente, los niveles de préstamos personales competían en volumen con el de las tarjetas de crédito representando un 50 % cada segmento; actualmente vemos que la relación es de 75% para las tarjetas y 25 % para los préstamos personales”, dijo Barbero.

El especialista adelantó: «Se espera que la utilización del programa Cuota Simple, el cual reemplaza a los programas Ahora 12, permita recuperar la cartera de tarjetas. La suba de los valores de los productos va más rápido que los ingresos de los tarjetahabientes y por consecuencia, que las actualizaciones de los límites de crédito, por este motivo se dificulta el crecimiento en términos reales de la cartera”.

NE

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