lunes, 20 mayo, 2024
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Kicillof reasumió y cargó contra Milei: Lo que falta no se consigue con motosierra ni ajuste

En la asunción de su segundo mandato, Axel Kicillof plantó bandera de resistencia de Buenos Aires a las ideas del presidente Javier Milei, reivindicó el gasto del Estado, cuestionó la política de ajuste y de “motosierra”, e inició un camino institucional complejo con el gobierno nacional.

El discurso tuvo formato de plataforma política, de drástico posicionamiento opositor sustentado, además, por la presencia de Cristina Kirchner en el palco principal de la Legislatura.

La insinuación de esta dificultosa convivencia tiene la llama del discurso, pero en el andar cotidiano de gestión requerirá de equilibrios porque la Provincia no puede solventarse con los 22 puntos de Coparticipación Federal y la recaudación propia. Requiere, como hasta ahora, de la ayuda de Nación. En un contexto donde Milei adelantó que se termina la asistencia discrecional de recursos a las provincias.

La administración de Kicillof es la que más recibió en 2023. Fueron 650.700 millones de pesos obre un total de 1,5 billones destinado a las 24 provincias, incluida CABA.

Por eso, el gobernador refirió en el mensaje que “Buenos Aires es la que proporcionalmente menos recursos recibe de la coparticipación y esta situación constituye una enorme injusticia, porque aportamos casi el 40% y recibimos poco más del 20%«.

Esa tensión estará presente desde ahora. No hay posibilidad inmediata de cambiar la Ley de Coparticipación en el Congreso Nacional. No resultó una formalidad, entonces, que el gobernador mantuviera una larga reunión para revisar las cuentas con el ministro del Interior, Guillermo Francos.

Discurso confrontativo

Habrá más conversación que arenga. Pero, mientras charla, Kicillof pone los “ ánimos partidarios en hervor: “Pese a todas las dificultades, los bonaerenses evaluaron que lo que falta en materia de vivienda, educación, de salud, infraestructura no se consigue ni con motosierra ni ajuste”. Lo dijo después de reconocer que “falta todavía mucho para asegurarle a la mayoría una vida digna, en paz, con menos miedo e incertidumbre”.

El mandatario revalidado en la elección de octubre acomodó su exposición al diagnóstico del momento político, cuando mencionó que está en las antípodas de las ideas de Milei. En el mismo desarrolló ensayó una mínima autocrítica en Unión por la Patria, que no tuvo “la audacia y la rebeldía de Néstor (Kirchner) y de Cristina». Para terminar el abordaje en el futuro trato con la Casa Rosada en el mantenimiento “del respeto”, mensajeando por abajo que “la vida no es un mercado y la Patria no es negociable”.

Resume el espíritu más volcado a la confrontación que a la buena vecindad. Ese fue el carácter del acto, donde juró acompañado de su vice, Verónica Magario. Con algún resquicio para la jarana cuando desde el palco, en el momento de recibir los atributos del bastón de mando, alguien le gritó “pero sin los perros”.

Una alusión risueña del bastón de Milei, que tiene ese detalle en la empuñadura. Confección con algo de rareza que el flamante presidente se encargó de mostrar a Cristina en la jura del domingo. En La Plata, la ex vice se sonrío mientras le explicaba el episodio a Soledad Qureilhac, esposa del gobernador, quien estaba a su lado.

En los palcos permanecían varios intendentes de UP. Fernando Espinoza (La Matanza) y Mario Secco (Ensenada), entre otros. Son 84 jefes comunales de UxP en la Provincia. Suficientes para traccionar poder al gobernador. Necesitará también el beneficio de reparto de recursos, en una economía que se avisora de escasez.

Hugo Moyano se colocó en cierta retaguardia de esa galería de famosos. Máximo, un poco más expuesto entre las butacas de invitados del recinto de Diputados. En marzo 2023 termina su período como presidente del PJ, y nada presagia su continuidad.

Por sobre la diferencia de perfiles de cada uno de ellos, se uniformaron en el aplauso cuando Kicillof mencionó que en las cuestiones de la economía y en materia social no se solucionan con “ajuste». «No sobra Estado, hace falta más y mejor Estado”, insistió.

Para ello, reclamó “un gabinete militante”. Transferencia que llegaría a las segundas líneas en el manejo de la administración. Una sugerencia vehemente, en el mismo momento que el gobierno nacional anuncia que quiere desmalezar de empleados militantes al Estado nacional. Aunque no representa una necesaria comparación, a veces, las palabras provocan confusión. A menos que los dichos se ajusten fervientemente a un pensamiento.

Como sea, Kicillof explicó a la Asamblea de sus posturas: “Suele decirse con razón que en la Provincia faltan escuelas, faltan asfaltos, faltan hospitales, faltan autopistas, faltan trenes, pero lo que no se dice es que lo que sin duda falta en la Provincia son buena parte de los recursos que produce y aporta al sistema de la coparticipación, con semejante desproporción entre lo que producimos, lo que aportamos y lo que recibimos, es imposible dar respuestas adecuadas».

Claro que la demanda también fue acompañada de méritos, para justificar la petición en la ventanilla de Hacienda de la Nación. Kicillof recordó que “durante estos cuatro años, el Estado presente no fue una entelequia, sino que se mostró en todas las áreas. El Estado no desplazó al mercado, sino que se hizo responsable de aquellas necesidades que sin Estado no encuentran ninguna respuesta. Nuestro gobierno inauguró 206 escuelas y entregó 170.000 computadoras con el Conectar Igualdad bonaerense para los estudiantes secundarios», continuó.

«Nuestro gobierno hizo posible que 300.000 pibes y pibas disfrutaran de su viaje de fin de curso. En los vacunatorios se aplicaron 45 millones de vacunas contra el COVID. En la provincia se abrieron 156 centros de atención primaria en barrios, pueblos y entregamos 301 nuevas ambulancias de última tecnología que sumamos al Sistema Público de Salud. En nuestra provincia, dos millones de familias reciben el programa MESA», completó el gobernador.

Por las dudas, para mantener puentes con el Ejecutivo nacional, Kicillof ponderó alguna novedad en las expresiones de Milei. Dijo que celebra “gestos pacificadores del nuevo Presidente”. Con la misma energía advirtió, «repudio a cualquier discurso que estimule el odio y el rencor entre los argentinos. Siempre conducen a la violencia y a la persecución”, cerró la apelación”.

Fue casi la última, antes de pedir que a 40 años de Democracia sigamos eligiendo debatir y resolver nuestros disensos en paz”.

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