sábado, 13 abril, 2024
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Confirman que irá preso el hombre que estuvo 22 años prófugo en la selva y ahora pedía que la causa prescriba

Ramón Ángel Abregú (70) mató a balazos a su esposa embarazada en una clínica fueguina en el 2000, fue condenado a 20 años de prisión en 2001, pero se escapó de la cárcel y estuvo prófugo durante 22 años. Hace unas semanas volvió a Tierra del Fuego, argumentando que su causa prescribió. Hoy la Justicia le dijo que no: deberá volver a la cárcel para cumplir toda la condena y más también.

Así lo determinó en las últimas horas el Tribunal de Juicio en lo Criminal de la ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego, a instancias de un dictamen previo emitido por el fiscal mayor Martín Bramatti.

Abregú deberá cumplir la totalidad de la pena del homicidio y, además, será juzgado por su evasión del establecimiento penitenciario, según la resolución de los jueces Eduardo López y Juan José Varela

Ramón Ángel Abregú asesinó a su expareja Eva Azulina Falcón el 23 de enero de 2000, cuando le disparó cuatro veces dentro de un consultorio de la clínica Cemep de la ciudad fueguina.

El agresor fue detenido de inmediato y condenado a 20 años de cárcel en septiembre de ese mismo año, pero el 15 de febrero de 2001 logró fugarse de un establecimiento penitenciario ubicado en el barrio Margen Sur y, desde entonces, se mantuvo prófugo de la Justicia.

El hombre, que ahora tiene 70 años, se entregó el pasado 17 de octubre ante el mismo tribunal que lo había condenado 22 años antes, y su abogado defensor, Alejandro De la Riva, presentó un escrito solicitando su libertad debido a la «prescripción del caso».

Sin embargo, los magistrados compartieron los argumentos de la Fiscalía y entendieron que la causa judicial no se encuentra prescripta, por lo que Abregú debería cumplir en prisión la totalidad de la pena y ser juzgado por su evasión del penal en 2001.

Según los jueces, la sentencia a 20 años de cárcel no prescribió porque no estaba firme al momento de la fuga del acusado (restaba un pronunciamiento del Superior Tribunal de Justicia) y por lo tanto Abregú nunca pudo ser notificado del fallo definitivo sobre su condena, lo que hubiera iniciado la cuenta para el período de prescripción.

Ramón Angel Abregú, durante el juicio en su contraRamón Angel Abregú, durante el juicio en su contra Además, el tribunal consideró que Abregú cometió un nuevo delito al fugarse en 2001, ilícito que se siguió cometiendo hasta el momento en que se entregó a las autoridades hace dos semanas, por lo que tampoco se encuentra prescripto, lo que conllevaría un riesgo de «sentencias contradictorias» si se declara la prescripción del homicidio y hubiera una eventual condena por la fuga derivada de ese mismo delito.

Allí también señalaron que, según el Código Penal, «la prescripción se interrumpe por la comisión de otro delito o por la secuela del juicio» y que «existiendo delito pendiente que puede terminar en condena por delito interruptivo (la fuga) no corresponde dictar la prescripción para evitar sentencias contradictorias».

«La fuga de Abregú impidió que se le notificara del rechazo de recursos y se carece, en consecuencia, de sentencia firme: la evasión interrumpió los actos procesales por ambos hechos: el homicidio y la fuga», concluye el pronunciamiento judicial.

Por otra parte, y aunque su abogado todavía no planteó esa posibilidad, fuentes judiciales admitieron que Abregú podría solicitar la prisión domiciliaria, en virtud de que ya tiene 70 años.

Cómo fue el crimen y la fuga de Abregú

Según las fuentes de la investigación, Abregú estaba provisoriamente separado de su mujer, pero en las semanas previas al crimen se había acercado a ella con la supuesta intención de reconciliarse.

El día del hecho, Abregú acudió al domicilio de Falcón y la atacó con un arma calibre 9 milímetros.

La mujer, embarazada de siete meses, logró escapar con una herida y se refugió en la sala de guardia del sanatorio Cemep, donde su agresor la alcanzó y la remató con cuatro disparos más, según se probó en el juicio oral.

Poco después de esa sentencia, Abregú logró escapar hacia Chile escondido en un camión, a través del Paso Fronterizo San Sebastián. Desde allí, reingresó al país para refugiarse en una provincia del norte.

De acuerdo con lo que lograron reconstruir en aquel momento los pesquisas, el detenido aprovechó las deficiencias de seguridad del establecimiento carcelario llamado «Puesto 1», donde por entonces había solo tres policías que custodiaban a 23 internos.

Todo este tiempo, Abregú se mantuvo oculto en la selva, en el Chaco Salteño, y logró reingresar a Tierra del Fuego sin ser detectado por ninguna autoridad competente. Su abogado reveló que pasó por cuatro pasos fronterizos -dos argentinos y dos chilenos- «de manera furtiva» y sin llevar documentos encima.

Así, el condenado pudo llegar caminando este martes hasta las puertas del Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande, el mismo que ordenó su captura hace más de 20 años. Lo hizo junto al letrado Alejandro De la Riva, quien presentó un escrito solicitando su libertad debido a la «prescripción del caso».

Finalmente, el 15 de octubre pasado ingresó por la puerta principal al tribunal que lo condenó 22 años atrás y que, ahora, volvió a negarle la libertad.

DB

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