sábado, 15 junio, 2024
InicioSociedadFueron a la clase de pilates y nadie los atendió: había ocurrido...

Fueron a la clase de pilates y nadie los atendió: había ocurrido una tragedia

Las mujeres tenían que estar a media mañana para la clase de pilates. Pero cuando llegaron a la casa de la profesora, en Caleta Olivia (Santa Cruz), nadie los atendió. Adentro había ocurrido una tragedia: la mujer y su marido estaban muertos. Y su hijo de 19 años, grave.

Lo que causó esto fue un escape de monóxido de carbono, aparentemente de un calefactor defectuoso.

Fuentes policiales identificaron a las víctima como Cintia Paula Giudici (53) y Darío Oscar Ruoti (54), quien trabajaba en una empresa de servicios industriales vinculada al gas y la energía eléctrica.

Su hijo Luciano (19) permanecía internado en terapia intensiva en el Hospital Zonal Padre Pedro Tardivo.

La familia era de Rosario, Santa Fe, pero se había radicado en Caleta Olivia. Cintia era instructora de pilates. El matrimonio tiene otro hijo, de 25 años.

Cintia Giudici (53) y su esposo, Darío Ruoti (54), con sus dos hijos. Luciano (19) está grave.Cintia Giudici (53) y su esposo, Darío Ruoti (54), con sus dos hijos. Luciano (19) está grave.Según el medio local El Caletense, «Luchi» sufrió un grave deterioro neurológico a raíz de la intoxicación por monóxido de carbono. Lo encontraron tirado a metros del portón de la casa.

Cuando las mujeres llegaron para tomar la clase, a las 10, nadie los atendió. En la puerta estaba estacionada la camioneta de la empresa donde se desempeñaba Ruoti, por lo que llamaron a la Policía.

Cuando entraron los agentes de la comisaría 1era., se toparon con una escena tremenda: el cuerpo del hombre estaba en su habitación; el de su esposa, en un pasillo.

Desde el colegio al que asistieron los hijos del matrimonio expresaron su dolor en Facebook: «Como Comunidad Educativa Pastoral del Colegio San José Obrero, expresamos nuestras condolencias ante la triste noticia del fallecimiento de la Sra. Cintia Giudici y Sr. Darío Ruoti, madre y padre de nuestros queridos egresados Federico y Luciano; abrazamos cálidamente a familiares y amigos con la gratitud del tiempo compartido en su paso por nuestra casa».

La familia, en unas vacaciones de verano.La familia, en unas vacaciones de verano.«En este momento de dolor nos sostiene la esperanza y nos unimos en oración por Luchi, que Maria Auxiliadora y nuestro padre San Juan Bosco intercedan ante el Dios de la Vida por su pronta recuperación. Equipo de Conducción», añadieron.

Cómo prevenir intoxicaciones con monóxido de carbono

1. Mantener la ventilación. Siempre dejar una pequeña abertura en las ventanas, que permita un mínimo recambio de aire. También hay que instalar rejillas de ventilación fijas -que no se puedan cerrar- en todos los ambientes que tengan artefactos con cámara abierta, y controlar a menudo que nada las esté tapando.

1. Controlar seguido el fuego. De los aparatos sólo deberían brotar llamas de color azul, con extremos transparentes y una geometría uniforme. «Si fuese amarilla significa que está produciendo monóxido de carbono», advierten en Naturgy. También hay que alarmarse si es roja o anaranjada. En esos casos, se indica apagar rápido el artefacto y hacer revisar el quemador.

3. Hacer mantenimiento preventivo. Se recomienda que todos los artefactos a gas sean inspeccionados una vez al año. «Verificarlos periódicamente, y luego de largos períodos sin uso, con gasistas matriculados», aconsejan en Camuzzi. Esto es clave para asegurar que los quemadores funcionen bien y que no haya bloqueos, fisuras o roturas en los conductos encargados de evacuar los gases tóxicos.

No se deben usar las hornallas o el horno para calentar el ambiente.No se deben usar las hornallas o el horno para calentar el ambiente.4. Después de cocinar, limpiar. «Mantené las hornallas limpias de líquidos y alimentos porque obstruyen los quemadores y eso genera una mala combustión», indica el Enargas. Si la llama no es azul, hay que dejar de usar la hornalla y hacerla arreglar. Foto: Archivo.Si la llama no es azul, hay que dejar de usar la hornalla y hacerla arreglar. Foto: Archivo.

5. Respetar la función de cada aparato. Hay que utilizar cada artefacto sólo para lo que fue fabricado. «Es un error común, y peligroso, usar el horno o las hornallas para calefaccionar ya que consumen mucho oxígeno del ambiente en poco tiempo y no fueron diseñadas para tal fin», ejemplifican en Camuzzi.

6. En ambientes cerrados, sólo tiro balanceado. Aparatos como calefones, estufas infrarrojas o de llama abierta jamás deben ser instalados en baños, dormitorios y otros espacios cerrados o mal ventilados. En lugares así sólo puede haber artefactos a gas con salida al exterior, los cuales -a su vez- «no deben dirigir sus gases quemados a ambientes cerrados», puntualizan en Metrogas.

7. Colocar detectores de monóxido de carbono. Cuando todas las precauciones anteriores fallan y el ambiente empieza a contaminarse, estos pequeños sensores con alarma salvan vidas al emitir un alerta sonoro temprano que permite actuar. Uno básico, de fácil instalación, se consigue a $ 6.000. Los más completos, sensibles también a las fugas de gas natural, arrancan en $ 25.000.

EMJ

Más Noticias