por-la-guerra,-ypf-podria-salvarse-de-un-juicio-multimillonarioEconomía 

Por la guerra, YPF podría salvarse de un juicio multimillonario

26/11/2022 0:01

  • Clarín.com
  • Economía

Actualizado al 26/11/2022 0:01

En el almuerzo que convocó el Cicyp (Consejo Interamericano de Comercio y Producción) a buena parte del círculo empresario en el Hotel Alvear, uno de los más requeridos fue Pablo González, presidente de YPF quien recibió un saludo muy especial del ministro Sergio Massa. González habló del sector energético como el imán actual para las inversiones. E invitaba a esperar los próximos resultados de la petrolera estatal que algunos vaticinan con un Ebitda, el indicador contable de la rentabilidad, que sería récord histórico. Pero en la torre de cristal de YPF, su sede en Puerto Madero, hay otras noticias que entusiasman más. Trabajaron silenciosamente junto a la española Repsol para responder a una demanda que ya lleva años desde la compra de la petrolera Maxus en 1994 por parte de YPF. A ese juicio lo heredó Repsol cuando se privatizó YPF hasta que regresó a la propia YPF cuando se estatizó. Resulta que una de las controladas por Maxus producía agentes químicos muy contaminantes. Lo cierto es que esa demanda Inicialmente de US$14 mil millones, terminaría solo en un pago de costos en torno a US$800 millones. “En la decisión de los jueces, nos ayudó la guerra, nadie en el mundo quiere que quiebre una petrolera”, deslizaron.

Entre las inversiones en el sector energético llamó la atención la apuesta de Ukko, una compañía de capital nacional que apunta a reducir los flares y venteos de gas en la producción de petróleo y gas con el objetivo de mitigar la emisión de dióxido de carbono y metano. Se trata de la primera empresa 100% Argentina en trabajar el tema de Huella de Carbono en el sector energético local. Invertirá US$25 millones. Ukko se dedica a generar energía a través de la reducción de las emisiones de gas en efecto invernadero. El proceso consiste en el armado de plantas de proceso y equipos de generación; con el objetivo de generar 30 megas.

Con varias obras icónicas, desde la tapicería del teatro Colón al hotel Faena, el sillón de Rivadavia en la Casa Rosada a los sillones en el senado, los del Alvear, el Llao-Llao, además de obras internacionales como la Trump Tower en Miami o el Sofitel de Montevideo por citar algunas, Fontenla se prepara para otro salto. Resulta que con la tensión creciente entre EE.UU. y China, tanto estadounidenses como canadienses comenzaron a buscar presupuestos para la mueblería de alta gama en otros países y en estos momentos le llueven pedidos de cotizaciones. Claro necesitarían “un dólar más competitivo”, según dice Federico Fontenla, Director General de la empresa que fundó su abuelo Roberto y lleva adelante junto con su padre, también Roberto, presidente de la firma y su hermano Fernando. Cuentan que no tienen problemas con la importación dado que el 95% de lo que producen son componentes nacionales y en cuanto a la mano de obra, montaron hace ya varios años una escuela para que no se pierda el oficio de ebanista, silleteros y tapiceros, entre otros que alimentan a esa industria. Con locales en casi todos los shoppings, próximos desembarcos en Córdoba, Rosario y Nordelta y un plantel de 350 personas, Fontenla factura $200 millones al mes.

La Fundación Bunge y Born llevó adelante un trabajo ciclópeo que consistió en el archivo del grupo económico que lideró en Argentina en múltiples ramas de la actividad. Se trata de más de 13.000 documentos que lo convierten en uno de los archivos empresariales más importantes del mundo. Los documentos que marcan también una historia de época llegan desde 1884, el año de la fundación del grupo a 1950. Los acontecimientos más recientes, desde el secuestro de los hermanos Jorge y Juan Born por parte de Montoneros, los ministros y el plan que el grupo aportó a Carlos Menem y luego la venta de casi todas las áreas en Argentina para quedar concentrados en el negocio de procesamiento y exportación de granos, quedarán para otra oportunidad.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) llevó a cabo su 24° entrega del Premio Ciudadanía Empresaria. La ceremonia, realizada en el Faena Art Center, concentró a buena parte de dueños y CEOs de empresas dado que se distinguió a 14 iniciativas de sustentabilidad y un galardón al nuevo paradigma empresarial que quedó en manos de Animaná, una compañía de moda sostenible. Este año participaron 100 compañías según destacó Facundo Gómez Minujin, presidente de AmCham. Las premiadas en distintas categorías fueron Arcor, Mercado Libre, Syngenta, Newsan, Loma Negra, Accenture, Green Bind Meter, Lucci, Unilever, Procter, Arcelor Mittal, GDN y Tenaris.

Articulos relacionados