dibuja-mapas-a-mano-alzada-y-es-furor-en-las-redes-sociales:-“cuando-ilustro-las-ciudades,-primero-trato-de-entenderlas”Sociedad 

Dibuja mapas a mano alzada y es furor en las redes sociales: “Cuando ilustro las ciudades, primero trato de entenderlas”

Abraham Gómez nació en Perú, vive hace ocho años en La Plata y cursa la carrera de arquitectura. Su versión de la capital bonaerense se transformó en un suceso viral y no para de recibir pedidos. “Dibujar me salvó”, dice.

“Siempre me gustaron las ciudades, verlas desde muchos aspectos”, cuenta Abraham. (Fotos y video: Twitter / @gomezeibra)

“La primera vez que vi un mapa de la ciudad pensé: ¿qué es esto? Es un cuadrado perfecto. ¿Por qué es así? ¿Cómo funciona? ¿Qué son estas diagonales?”. Cuenta Abraham Gómez que mucho antes de dibujar La Plata, primero trató de entenderla. Y casi sin proponérselo, suelta una primera revelación de cómo transformó su pasión en un suceso viral.

Sus trazos a mano alzada de la capital bonaerense fueron un furor que afianzó un rumbo: Abraham, que ya venía dibujando ciudades, ahora tiene una lista llena de pedidos.

Leé también: La historia de Samara, la perra que encontró el cuerpo de Nancy Videla

“Yo no mostraba mis trabajos. Hasta que un día, en cuarentena, dije ¿por qué no?. Algunos mostraban la masa madre; yo empecé a mostrar dibujos. Me gusta dibujar. Lo hago mucha alegría”, se presenta este estudiante de quinto año de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata.

Dibuja mapas a mano alzada y es furor en las redes sociales: “Dibujar me salvó”

Gómez nació hace 27 años en Perú, lleva ocho viviendo en la Ciudad de las Diagonales y tempranamente forjó su vocación. “Tengo una afición por dos cosas que terminan desembocando en este proyecto. Por un lado, dibujo desde muy chico: fui a algunos lugares para mejorar técnicas y me fui nutriendo mucho de eso. Y por el otro, siempre me gustaron las ciudades, verlas desde muchos aspectos. Siempre me gustó ver mapas y decir: ‘acá está mi casa, acá está la plaza del barrio, acá está la escuela’”, le cuenta a TN.

Y continúa: “Eso me llevó a estudiar arquitectura y, puntualmente, formarme en planificación urbana. Es lo que más me gusta de la carrera. Me gustaría poder intervenir las ciudades, mejorarlas, elevar la calidad de vida de la gente”.

Con un historial de exploración sobre otras ramas del dibujo, como la caricatura y el puntillismo, Abraham dice que en sus trabajos “a mano y manzana por manzana” confluyen lo lúdico y lo sentimental. “Un mapa es mucho más que eso. Es ver a tu ciudad, reconocerla. Cuando conocés a alguien y te dice de dónde es, para mí es mucho más que una respuesta al paso. Son varias emociones las que juegan: tus orígenes, tu familia, tus amigos”, retrata.

Leé también: La Ciudad de Buenos Aires abre las puertas de sus edificios emblemáticos: qué recorridos se podrán hacer este fin de semana

Luego de mapear barrios como Retiro y Mataderos más un fragmento de La Plata, Gómez elaboró un mapa de Rosario -donde vivió un año- y provocó un primer impacto en Twitter: sus trazos sobre un margen inferior reservado al Río Paraná acumularon más de 20 mil likes. Era septiembre de 2020 y comenzaba a pulir su técnica de “poco tablero y mucha mano alzada”.

Por entonces ya dejaba ver algunas señas particulares, como los espacios verdes en color azul (”Siento que así resaltan más, que le agrega valor”) y agregar detalles en algunos sitios puntuales. “Era todo muy amateur. Ni siquiera tenía un Instagram donde exhibir mis trabajos. A mediados de este año decidí trabajar un poco más fuerte en el dibujo. Quería hacer algo más profesional. Y empecé con Mar del Plata, que es una ciudad hermosa”, señala. La publicación le valió casi 40 mil likes.

Dibujó un mapa de La Plata y fue un boom en Twitter: “Primero estudié la historia de la ciudad”

Abraham, que le da vida a sus creaciones sin utilizar escalas, reglas ni transportador, se preparó para abordar el desafío de profundizar su versión de La Plata, que cosechó casi 130 mil likes. Cuando llegó el momento de empuñar la microfibra, no solo sabía que se trataba de un cuadrado atravesado por diagonales, con plazas, plazoletas y parques distribuidos exactamente cada seis cuadras: también conocía sus orígenes y su pasado.

“Fue difícil de dibujar la ciudad. Primero fui estudiando su historia y traté de entenderla. Tuve que reunir mucha información. Con La Plata fueron 15 días de trabajo. Esperaba terminarla en menos tiempo, y eso que no la hice entera”, precisa.

Esa definición -confiesa- reúne los dos polos emocionales de esas largas horas frente a la mesa: “Hacerme preguntas es lo que más me gusta. Por qué pusieron esta calle acá, por qué esta plaza es así y no asá. Disfruto de eso. Siento que eso sensibiliza a la ciudad”. Y en contrapartida, “lo que menos me gusta es sentir que se me está volviendo imposible o eterno. Hay momentos en los que hay que saber cuándo parar. Que ese edificio ya está bien así y no hay que darle más vueltas”.

Leé también: Terminó la primaria a los 92 años y ahora recibirá su diploma de secundaria a los 95: la historia del correntino Ignacio Cervin

Todo se sintetiza finalmente en los dos atributos que parecen ser el secreto de su arte: “Hay que ser muy puntilloso. Y sobre todo, tener mucha paciencia”.

“El último año fue bastante difícil para todos. Particularmente me quedé sin empleo y durante mucho tiempo tuve episodios de depresión. Llegó un punto en el que me sentí inútil realmente. Dibujar me salvó y el reconocimiento de ustedes me hace bien al corazón”, expresó en un tuit. Abraham tiene varios encargos y la misión de sentarse diariamente frente a una mesa llena de ilusiones y misterios parece estar asegurada por un buen tiempo.

Articulos relacionados