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Cibercriminales dicen tener accesos a sistemas de Argentina y los venden por 200 mil dólares

El grupo de ransomware Everest asegura tener información sensible del gobierno argentino y la puso en venta en su blog de la dark web por 200 mil dólares. Serían accesos a sistemas de dependencias del Estado.

La información fue publicada en la página oficial de Everest, que postea sus ataques en un sitio al cual se accede por navegadores específicos de la dark web como Tor. No es la primera vez que Everest ataca un Estado: la Policía de Brasil, el Ministerio de Economía y Finanzas de Perú, el gobierno de Estados Unidos.

El ransomware es un tipo de software que secuestra información.  Su nombre es un acrónimo de “programa de rescate de datos”: ransom en inglés significa rescate, y ware es un acortamiento de la conocida palabra software: un programa de secuestro de datos. El ransomware es un subtipo del malware, acrónimo de “programa malicioso” (malicius software).

Javier Smaldone, especialista en seguridad informática que sigue de cerca las filtraciones de datos ocurridas en en el país, advierte una conexión local: la persona que filtró los datos del Renaper en octubre pasado.

 “El mismo que filtró los datos del padrón de IOSFA y de 60.000 personas del RENAPER (y decía tener los de los 45 millones), estaba vendiendo acceso a redes y sistemas del Estado argentino. El delincuente, que se identifica como [S], dice ser el mismo que atacó en 2017 a Patricia Bullrich y el Ministerio de Seguridad y en 2019 a la Policía Federal Argentina, según una nota que dio al medio Rosario 3”, recordó a Clarín.

Ese usuario había dicho, en el foro en el que publica la información, que tenía a la venta accesos a la red del gobierno argentino. Y a eso se dedica en parte Everest: “Estas bandas criminales como el Everest Ransomware Team venden no solo datos que roban mediante ransomware, sino también acceso a redes y sistemas que compran en el mercado negro”, agregó.

“Por acceso a sistemas de la Policía de Brasil piden 50 mil dólares. Por accesos al Ministerio de Economía de Perú, piden 30 mil. Considerando que por los accesos a redes y sistemas de la Argentina piden 200 mil dólares, debe tratarse de algo bastante importante”, cierra Smaldone.

Según supo Clarín, desde el Gobierno investigan qué sucedió y qué información podría estar comprometida. No sería la primera vez que el Estado argentino sufre un ataque informático.

El año pasado, un grupo internacional de ciberdelincuentes conocido como Netwalker logró acceder a la Dirección Nacional de Migraciones y sustraer una enorme base de datos con datos privados de ciudadanos y registros de movimientos migratorios.

Este año, desde un blog que ni siquiera es accesible en la deep web, sino desde cualquier conexión hogareña, un usuario subió información sobre datos de documentos de identidad robados desde el Renaper, mediante un acceso no autorizado.

Everest, un grupo de extorsión de “alto perfil”

Sodinokibi/REvil: el FBI arrestó a la banda a principios de noviembre. Foto AP

Dentro de las otras bandas que existen como Netwalker o REvil, Everest se caracteriza por la magnitud de sus golpes: juegan lo que se conoce como “Big Game Hunting”, teniendo en su haber de víctimas no sólo entidades gubernamentales sino reconocidos estudios de abogados e individuos de “alto perfil”.

Su nombre proviene del código fuente que utilizan en sus ataques, y ya se lo conocía desde 2018 bajo el nombre de Everbe, identificado por McAfee.

Así se describen en su sitio web:

El equipo de Everest se dedica a recolectar y analizar información de clientes y sus compañías. Nos especializamos en datos privados de clientes, información financiera, bases de datos, información de tarjetas de crédito y más. Las compañías no pueden entender el riesgo de las filtraciones de información, especialmente información privada. Estas filtraciones llevan a pérdidas para las compañías, multas y disputas legales. Y no hay que olvidar que la información puede caer en las manos de competidores. Cuando se contratan a terceras partes negociadoras, escuchen lo que les digan, traten de pensar: ¿están realmente interesados en resolver sus problemas o están simplemente pensando en sus beneficios económicos y ambiciones?

“No está claro si Everest es responsable de los hackeos, si actúa como intermediario de datos, si los extrae de otros vertederos o si se trata de una combinación de ambas cosas. En un caso reciente, la banda se negó a proporcionar muestras de los datos supuestamente robados a alguien que pretendía ser un comprador. El sitio de filtración no parece estar vinculado a ningún tipo conocido de ransomware de cifrado de archivos”, advirtió a Clarín Brett Callow, especialista en ciberseguridad de la compañía Emsisoft.

Su aviso tiene que ver con que en otros casos, los cibercriminales proporcionan una prueba de que tienen acceso a la información. En este caso, Everest simplemente dejó un correo electrónico para ser contactado e iniciar las negociaciones para vender los datos.

O, en última instancia, para que el Gobierno recupere los accesos. 

SL

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