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Cómo cultivar clavo de olor en maceta para aromatizar tu casa

Cultivar un clavo de olor en el hogar será una tarea sencilla, aunque quien haga esa actividad tendrá que colmarse de paciencia ya que tarde un tiempo prolongado en crecer.

Clavos de olor recolectados

Las plantas en nuestro jardín o en el interior del hogar le aportan una dosis de vida y color por sus diversos colores y aromas riquísimos cuando están en flor. Hoy te enseñamos cómo cultivar clavo de olor en maceta para aromatizar la casa o armar tu negocio.

Nuestra protagonista es un árbol de hoja perenne que crece hasta alcanzar una altura máxima de 20 metros. Sus hojas son lanceoladas, y empiezan siendo de un color cobrizo y a medida que se desarrollan se van volviendo verdes. Las flores se agrupan en inflorescencias en forma de racimo, el cual se cosecha cuando se vuelven verdosos.

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La planta de clavos de olor tiene grandes propiedades y beneficios. Desde ahuyentar algunas plagas en casa, hasta tener siempre a la mano elementos útiles para la hora de cocinar. Sin olvidar que un árbol de clavo de olor puede medir hasta 20 metros en ambiente natural y hasta 5 metros en cultivos caseros. Es de lento crecimiento y puede llegar a vivir hasta 100 metros y se realiza su cultivo por semillas o esquejes.

Clavos de olor en cuenco de madera

Puedes cultivar el Clavo de Olor en tu jardín siguiendo estos consejos:

  • Ubicación: a pleno sol o en semisombra (que tenga más luz que sombra).
  • Riego: frecuente. Cada 2-3 días en verano, y más o menos 4-5 días el resto del año.
  • Suelo: rico en materia orgánica, con buen drenaje.
  • Abonado: es importante abonarlo durante la primavera y el verano con abonos orgánicos, como guano, humus de lombriz o estiércol.
  • Época de plantación: en primavera.
  • Multiplicación: por semillas en primavera. Siembra directa en semillero con sustrato de cultivo universal mezclado con un 30% de perlita.
  • Rusticidad: sensible al frío y a las heladas.

Lo principal y fundamental es encontrarse en una zona donde el ambiente sea cálido y que por lo menos se parezca bastante a los climas subtropicales. Así que en un primer momento, tendrás que estar en una zona donde la temperatura esté ubicada entre los 20 y 30 grados centígrados.

Y es con base a esta necesidad de temperatura, tenemos de quejarte claro que la planta resulta seriamente afectada cuando se intenta cultivar en lugares fríos o que por lo mínimo estén por debajo de los 20°C. De entrada te decimos que esto no es posible. Y así como los lugares fríos dañan a la planta e impiden su crecimiento y desarrollo, también los lugares cuya tierra posee demasiada humedad o que tienden a ser acuosos también son perjudiciales para la planta.

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