vacuna-sputnik-v:-un-supuesto-riesgo-aun-genera-dudas-y-ahora-dos-paises-vetaron-su-usoSociedad 

Vacuna Sputnik V: un supuesto riesgo aún genera dudas y ahora dos países vetaron su uso

Mientras la vacuna Sputnik V espera el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud para ser incorporada a la lista de inmunizantes aprobados por el organismo, un escollo extra se ha interpuesto en la carrera rusa por lograr la aceptación global. En rigor, es un “viejo” cuestionamiento que ha vuelto a cobrar relevancia a partir de la decisión de dos países.

El problema, afirman los entes reguladores involucrados en la medida, se vincula a la utilización del adenovirus 5 como segundo componente de la Sputnik V. Allí surgen dos contratiempos, uno relacionado inmunogenicidad de la vacuna (su eficacia), pero sobre todo otro asociado a la seguridad para determinadas personas.

El adenovirus recombinante tipo 5 es un virus respiratorio común utilizado por las vacunas Sputnik V y Cansino. Una de las preocupaciones en análisis es que la eficacia de las vacunas se reduzca en poblaciones que han estado expuestas previamente a este adenovirus, que tiene una circulación alta en muchas regiones del mundo.

En cuanto a la seguridad, estudios publicados afirman que algunos hombres vacunados con Sputnik V tendrían mayor riesgo de contraer VIH si quedan expuestos al virus del sida. Esto ha sido planteado en un artículo de la revista The Lancet a fines de 2020. Ahora, la Autoridad Reguladora de Productos Sanitarios de Sudáfrica informó que la Sputnik V “no será aprobada en este momento”.

Sudáfrica, uno de los países con mayor incidencia de VIH en el mundo, hizo referencia a vacunas fallidas contra ese virus que hace una década utilizaron una tecnología similar a la Sputnik V. Si embargo, el organismo agregó que su proceso de revisión continúa y que seguirá abierto a recibir datos adicionales de inocuidad. A la misma conclusión llegó en las últimas horas Namibia.

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, durante el anuncio de restricciones por el Covid, en junio. Foto: EFE

Cabe recordar, en este contexto, que el Centro Gamaleya publicó en febrero en The Lancet el estudio de fase 3 con más de 20.000 participantes, que concluyó que la vacuna rusa era segura y tenía una eficacia de alrededor de 91% para impedir que la gente contrajera un cuadro grave de Covid-19.

La Sputnik V utiliza dos tipos de adenovirus para transportar la proteína espiga por el cuerpo, lo que prepara al sistema inmunológico para producir anticuerpos contra el Covid-19. El primer componente usa el adenovirus 26 y el segundo, el adenovirus 5. El ente sanitario sudafricano señaló que se han planteado preocupaciones sobre la inocuidad del adenovirus 5.

Según las autoridades sudafricanas, al menos dos investigaciones probaron que el mencionado proyecto de vacuna contra el VIH también utilizaba adenovirus tipo 5 y se topó con que los hombres vacunados tenían mayor riesgo de infectarse de VIH si quedaban expuestos al virus. Pero esos indicios nunca terminaron de confirmarse.

La explicación

“No hay una clara evidencia científica”, aseguró el infectólogo argentino Eduardo López al ser consultado sobre la cuestión. Clarín consultó también al bioquímico de la UBA e investigador del Conicet Jorge Quarleri, que dio algunas precisiones sobre el tema:

1- “El riesgo aumentado de infección por VIH se advirtió en dos estudios intermedios del seguimiento de personas que habían sido vacunadas con un placebo (adenovirus 5 sin contenido genético del VIH aún). En uno de los estudios advirtieron que hombres que tienen sexo con hombres, que habían recibido esa vacuna y mantenían sexo anal insertivo sin protección y estando ellos no circuncidados, su riesgo de infección era significativamente mayor.

2- “Un segundo estudio pero en personas heterosexuales, advirtió el mismo riesgo”.

3- “En otro estudio (el tercero) en el que las personas vacunadas recibían una primera dosis de vacuna donde se les administraba ADN (codificando la envoltura del VIH), y luego una dosis de vacuna con el adenovirus 5, conteniendo el gen que codifica para la proteína de envoltura del virus, no mostraron tal aumento de las infecciones para el VIH.

4- “Las discusiones posteriores a esos estudios continuaron y la sugerencia “consenso” fue que en poblaciones donde la prevalencia de infección por VIH es alta, el uso de vectores tipo “adenovirus 5” podría incrementar el riesgo de infección, sobre todo en hombres (en mujeres no se había advertido el mismo fenómeno)”.

¿Cuál era la razón por la que la exposición previa el adenovirus 5 podía aumentar el riesgo de infección por VIH? “No se definieron -explicó Quarleri-. Surgieron hipótesis: la pre-exposición al ad5 hace que el individuo genere respuesta inmune contra este vector. Si luego recibe una vacuna (en este caso era para VIH) que usa ese mismo vector, la respuesta instalada en quien recibió la vacuna, fue menor (o muy pobre) porque la respuesta inmune ya instalada detecto la “vacuna”, la reconoció como extraño, y destruyó esa “vacuna”. Hubo otros argumentos, incluyendo una mayor “susceptibilidad de los linfocitos T a infectarse por VIH” en quienes ya se habían expuesto al Ad5.

Sudáfrica le pidió a los fabricantes rusos de la Sputnik V información adicional que demuestre la inocuidad de la vacuna, dado que se trata de en un país con altas tasas de VIH. Pero “el solicitante no atendió la petición en forma adecuada”, reflejó un cable informativo de la agencia Associated Press.

Un científico del Centro Gamaleya trabaja en la producción de la Sputnik V. Foto: EFE

El Centro Gamaleya describió como “completamente infundadas” las preocupaciones sobre el vector de la vacuna. Señaló que las conjeturas sobre el vínculo entre el adenovirus tipo 5 y la transmisión del VIH en poblaciones de alto riesgo se basó en “estudios inconclusos de pequeña escala entre voluntarios con probable conducta de alto riesgo”. Y subrayó que el mismo vector fue utilizado en la vacuna china Cansino, que tampoco fue aprobada por la OMS.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) evalúan la autorización a la Sputnik V, que ya ha recibido luz verde en más de 70 países, entre los que se encuentra Argentina. Los cuestionamientos han tenido que ver, según se informó, con el proceso de producción de la vacuna y la falta de prácticas para mitigar el riesgo de contaminación cruzada.

La EMA informó en las últimas horas que no cree que el visto bueno a la Sputnik V pueda ocurrir en lo que queda de 2021. Mientras desde la OMS se aseguró que próximamente habrá una nueva inspección a Rusia, que podría abrir definitivamente la puerta a la postergada aprobación.

El VIH en el mundo

Desde que a principios de los ’80 se diagnosticaron los primeros casos, se estima que 78 millones de personas han sido infectadas por el VIH y 39 millones han muerto a causa del sida o enfermedades relacionadas. Actualmente hay 37,7 millones de casos en el mundo y 680 mil murieron en 2020, según ONUSIDA.

El 80 por ciento de las personas que viven con el virus se concentran en 20 países: Sudáfrica, Nigeria, India, Zimbabwe, Mozambique, República Unida de Tanzania, Uganda, Kenia, Estados Unidos, Rusia, Zambia, Malaui, China, Brasil, Etiopía, Indonesia, Camerún, Costa de Marfil, Tailandia y República Democrática del Congo.

De ese grupo, hoy usan la Sputnik V sólo India, Zimbabwe, Kenia, Costa de Marfil y la República del Congo. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina, entre 2010 y 2019 se incrementó un 21 por ciento el número de casos nuevos de infección por el virus del VIH. En Argentina hay 136 mil personas con VIH y el 17 por ciento desconoce su diagnóstico.

PS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Articulos relacionados