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El macabro crimen de la conejita de Playboy Dorothy Stratten: un femicidio que puso contra las cuerdas a Hugh Hefner

En 1980, el brutal asesinato de una figura en ascenso conmocionó a Hollywood. El rol que tuvo el director Peter Bogdanovich.

Dorothy Stratten era una estrella en ascenso que fue asesinada en 1980. (Foto: Moon Pictures)

Hugh Hefner estaba abatido. No era un día más en su vida: tenía que hablar de un caso que había conmovido a la industria de Hollywood. Una de sus playmates había sido asesinada de manera brutal por su exmarido, que luego de dispararle se suicidó. Con su característico pijama de seda, se sentó a hablar en una conferencia de prensa muy recordada. “Es triste para nosotros el hecho de que su pérdida nos quita a todos un miembro muy especial”, comentó, frío y distante. El mandamás de Playboy había quedado contra las cuerdas.

Dorothy Stratten tenía 20 años cuando el 14 de agosto de 1980 su exmarido Paul Snider la mató de un balazo. El hombre, luego de cometer el femicidio, tomó la escopeta y se suicidó. El crimen tomó por sorpresa el mundo del espectáculo de ese momento, ya que la joven estaba en una incipiente relación con el director Peter Bogdanovich, hasta ese momento, compinche de Hefner.

Quién era Dorothy Stratten, la conejita de Playboy que fue asesinada en 1980

El nombre original de Stratten era Dorothy Ruth Hoogstraten. Había nacido el 28 de febrero de 1960 en Vancouver, Columbia Británica, Canadá. “Era increíblemente hermosa. Había algo muy sobrenatural cuando estabas con ella. El tiempo se detenía y te sentías como si estuvieras en un momento congelado“, comentó a la cadena ABC la actriz Colleen Camp que protagonizó el film póstumo de Stratten, They All Laughed.

Cuando hacía poco había terminando el colegio secundario y trabajaba en una cadena de comidas rápidas, Stratten tuvo un giro en su vida. Paul Snider, un promotor y aspirante a estrella nueve años mayor que ella, se acercó y la invitó a salir. Ella aceptó. Él le compró joyas, le preparó una cena y la sedujo. Detrás de ese momento íntimo, tenía otra intención: el futuro esposo de la joven quería hacerse un lugar en Hollywood y Dorothy era su ticket de entrada.

Dorothy Stratten, en las fotos promocionales de “Galaxina”. (Foto: Marimark Productions)

Según un artículo del sitio Village Voice, Snider había trabajado como proxeneta. El portal The Canadian Press citó que fue objeto de varias investigaciones policiales, pero nunca fue acusado formalmente. Un día, vio la publicidad de Playboy en la que promocionaban el concurso de la Playmate del aniversario 25 de la revista, en 1978.

Snider le propuso a Dorothy, que entonces tenía 18 años, sacarle unas fotos desnuda. “Le tomó un poco de tiempo convencerme de que aceptara tomar algunas fotos de prueba. Nunca me había sacado la ropa por alguien que no conocía. Me llegó dos semanas estar de acuerdo”, comentó la propia Stratten a un programa de TV canadiense.

Con las imágenes para Playboy, viajaron a los Estados Unidos. En 1978 fue candidata, pero perdió contra Candy Loving. Un año después, en 1979, finalmente se convirtió en Playmate. El camino hacia las luces de Hollywood estaba a punto de iluminarse por pocos meses.

La carrera de Dorothy Stratten

Como figura de Playboy, Stratten empezó a frecuentar muchos ámbitos del espectáculo. Actores, directores, productores y mánagers le vieron potencial para convocarla a audiciones. Después de una aparición en Playboy’s Roller Disco and Pyjama Party, que se emitió en ABC a finales de 1979, Stratten comenzó a conseguir trabajos como actriz.

Así fue como participó en un episodio de la recordada La isla de la fantasía y en otro de la serie de ciencia ficción, muy popular en 1979, Buck Rogers en el Siglo 25. En el cine, también tuvo algunos trabajos que la retrataron en pequeños roles: Skatetown U.S.A., Americathon y Autumn Born. Pero fue la comedia independiente de ciencia ficción Galaxina la que la ubicó en el radar de muchos.

Mientras ponía su cuerpo para producciones fotográficas de Playboy y trabajaba en series y películas, se casó con Snider. El 1 de junio de 1979 tuvieron la boda que llegaba en el mismo momento en el que ella intentaba hacerse un lugar en la industria. Fue ahí cuando Hefner empezó lentamente a desplazar a Snider de la organización de trabajo de la chica.

Dorothy Stratten y Paul Snider, cuando se casaron. (Foto: AP)

A medida que el control que tenía sobre la carrera de Stratten se desmoronaba, Snider comenzó a desesperarse, de acuerdo al artículo de la periodista Teresa Carpenter para The Village Voice. En el medio, la Conejita se enamoró de otro hombre: Peter Bogdanovich. El realizador había conocido a Stratten en una de las famosas fiestas que organizaba Hefner en su mansión.

Bogdanovich había salido de una relación y estaba soltero. Por eso, iba todo el tiempo a las fiestas que organizaba Hefner. Un día la vio y quedó impactado. El medio ABC, en un documental sobre la vida de Dorothy, contó que el cineasta le había escrito un papel específicamente para ella en un film.

Así nació They All Laughed, la película póstuma de Stratten, que protagonizó Audrey Hepburn, Ben Gazzara y John Ritter. “Le advertí a Peter que tuviera cuidado porque no tenía idea de quién era el tipo del que Dorothy se había separado”, dijo Colleen Camp, otras de las actrices del proyecto.

Cómo fue el crimen de Dorothy Stratten

El rodaje de They All Laughed había sido en Nueva York y allí había florecido el romance con el director. Durante el rodaje, Stratten se mudó a la suite de su hotel y, más tarde, cuando volvieron a California, vivió con él en su casa en Bel Air. En esos días, Snider se comunicó con ella. Quería, supuestamente, arreglar los papeles de divorcio. Por eso, le dijo que fuera a su departamento. La engañó: solo buscaba matarla.

La portada de la nota de The Village Voice cuando mataron a Dorothy Stratten (Foto: archivo).

“Hef y Peter le habían prohibido ver a Snider. Para hacerlo, ella tuvo que mentir. Simplemente, juzgó mal a ese tipo: tenía el pequeño defecto de no ver la maldad en las personas”, comentó a ABC News su excompañera de Playboy Jeana Keough.

El 14 de agosto de 1980 Snider mató a Dorothy. Lo hizo de una manera brutal. Primero, la violó y la ató a la cama. Después, acercó la escopeta que había comprado hacía pocos días a la cara de la actriz y gatilló. Una vez que comprobó que su exesposa ya no vivía, se pegó un tiro.

Hugh Hefner quedó contra las cuerdas después del crimen de Dorothy Stratten

La muerte de Stratten fue un duro golpe tanto para Hefner como para Bogdanovich, que nunca más volvieron a frecuentarse. En el libro The Killing of The Unicorn, el realizador dio su visión sobre el crimen de Stratten y arremetió contra la cultura de Playboy y el mandamás de la marca.

“Si tuviera que enfrentar mi propia responsabilidad, no habría forma de ignorar la suya. Ella no podía manejar la hábil maquinaria profesional de la fábrica de sexo de Playboy ni los continuos esfuerzos de su fundador para traerla a su ámbito personal, sin importar lo que ella quisiera”, escribió el cineasta.

La lápida de Dorothy Stratten. (Foto: Creative Commons)

El dueño de Playboy se defendió. En 1985 negó las acusaciones que pesaban sobre él y cargó las tintas sobre el asesino, pero también mencionó al director, casi como una respuesta directa a sus palabras. “La trágica muerte de Dorothy no fue motivada de ninguna manera por su asociación con Playboy, sino claramente por la ruptura de su matrimonio, debido al romance con Peter Bogdonavich”, comentó la infame conferencia de prensa que dio en 1985.

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El cuerpo de Stratten descansa en una tumba del cementerio de Los Ángeles, el mismo en el que fue enterrada Marilyn Monroe. En la lápida que eligió Bogdonavich, aparece una frase que Ernest Hemingway escribió en su libro Adiós a las armas: “Si la gente tiene mucho coraje para este mundo, el mundo tiene que matarlos para quebrarlos, así que, por supuesto, los mata. (…) Mata a los muy buenos, a los muy amables y a los muy valientes de forma imparcial. Si no sos ninguno de ellos, podés estar seguro de que también te matará, pero no tendrá prisa”.

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