la-historia-de-amor-entre-bioy-casares-y-silvina-ocampoSociedad 

La historia de amor entre Bioy Casares y Silvina Ocampo

Fue una relación compleja y llena de incertidumbres y complicidades.

Alfredo Bioy Casares y Silvina Ocampo. Foto: cultura.gob.ar

Se conocieron una tarde de 1933. Y ella quedó maravillada inmediatamente con el escritor. Algo repercutió en su interior con mucha fuerza a punto tal que siete años después de aquel encuentro, se casaron.

Silvina Ocampo llegó a la vida de Adolfo Bioy Casares a través de la madre, Marta, con quien mantuvo una amistad íntima hasta que falleció. Esta historia de amor siempre despertó mucho misterio y mucho tuvo que ver en principio por la diferencia de edad (ella le sacaba once años a Adolfo) y la fama de mujeriego que tenía el escritor en aquellos tiempos. Esos dos claros motivos era lo que más hacía ruido a la hora de comprender cómo tenían esa relación tan estable dentro de ese contexto.

Silvina Ocampo y Alfredo Bioy Casares. Foto: cultura.gob.ar

Vale destacar que ella sabía a la perfección la reputación que su joven novio tenía. Estuvieron de novios siete años y en todo momento ella le perdonó las infidelidades que descubrió. Luego de ese tiempo en pareja, Adolfo decidió formalizar la relación y le pidió matrimonio a Silvina, algo que aceptó con mucha alegría.

Leé también

Luego de varios años, el matrimonio viajó a Pau, Francia, y de allí Silvina volvió con una hija legal, Marta, que era extramatrimonial del escritor pero que le pidió que la criara. Tan grande era su amor por él, que además de volver a perdonar una nueva infidelidad, se hizo cargo de la hija y la crió como si fuese propia.

Tal vez alguna explicación de esta unión y amor pueda darse por la pasión por la literatura que ambos tenían o por aquella relación que ella tenía con la madre de Bioy Casares. Son meras especulaciones, lo cierto es que ese amor por la escritura y la literatura, llevó al matrimonio a escribir en conjunto. En 1946 compartieron la coautoría de la novela policial «Los que Aman Odian», en la cual Ocampo se esforzó por adaptarse a la trama misteriosa característica de Bioy Casares, la cual se develaba de un modo rigurosamente controlado.

El final del amor

Silvina Ocampo falleció en 1994 y menos de un mes después, Marta, su hija, aquella a quien Silvina sintió como propia y despertó su instinto maternal, murió atropellada por un automóvil.

Leé también

En más de una oportunidad dijo que era Silvina quien lo había abandonado a él y cuanto se arrepentía de no haber sido diferente, de no haberle dedicado más tiempo a aquella mujer que respiraba su aire y pisaba sus pasos.

Articulos relacionados