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“La televisión me encanta pero no estoy obsesionado”

El público lo conoce como jurado de grandes éxitos televisivos y culinarios. Estuvo en las dos primeras ediciones de Bake Off y el año pasado conquistó con sus miradas a la cámara desde Masterchef Celebrity. Es Damián Betular, con un prestigio y trayectoria que lo llevó desde asistente de cocina a ser el chef de pastelería ejecutivo de Duhau Pâtisserie, en uno de los hoteles más caros de la ciudad (Palacio Duhau Park Hyatt).

Desde el lunes 13 a las 22.30 vuelve a la pantalla de Telefé con la nueva edición de Bake Off Argentina. El Gran Pastelero, integrando el jurado junto a Pamela Villar y Dolli Irigoyen. Irán ahora de lunes a jueves a las 22.30, con la gala de eliminación los domingos, siempre con la conducción de Paula Chaves.

“Siempre supe que me iba a dedicar a la repostería, desde muy chico”, asegura y sorprende cuando confiesa que en un supermercado va al sector de limpieza. Describe un día de su vida: “Me levanto muy temprano, tengo un coche esperándome para traerme a grabar a Pilar. Es una hora de viaje desde mi casa hasta la grabación. Vuelvo más o menos a las 18 horas y hago un poco de gimnasia para despejarme. Contesto algunos e-mails y me acuesto para ver algo de televisión antes de dormir. Cada quince días voy al hotel. Leo mucho, Oscar Wilde, Harry Potter o una novela de Agatha Christie. Me gusta jugar en la computadora y disfruto de mi soledad. Me encantaría tener alguna mascota, pero es mucha responsabilidad y no puedo ser tan egoísta de tener un perro para verlo solo de noche”. 

 —¿Cuál es la gran diferencia entre las dos temporadas anteriores y la actual?

—Van a encontrar ahora un programa diario. Es un formato nuevo a nivel mundial. Además aquí no hay Mercado, como sí tenía la última edición de Masterchef. 

—Las pruebas: ¿las crean ustedes o llegan desde el exterior?

—No. Hay aquí un equipo de producción y nosotros tres armamos conjuntamente las pruebas, luego las enviamos a la BBC de Londres que son los dueños del formato y ellos nos aprueban. Hasta ahora no tuvimos ningún problema. Aceptaron nuestras propuestas donde predominan nuestros productos e idiosincrasia. Se mantienen las pruebas de Creatividad y la Técnica, sumaremos tres más y serán la sorpresa de esta edición. 

—Hiciste el secundario en una escuela industrial: ¿qué materias te sirvieron para tu profesión de pastelero?

—Fueron muy importantes matemática, física y química. Me sirvieron mucho tanto para la cocina como para la pastelería. También tuve diseño y dibujo técnico desde primer año. Aprendés oficios y van de la mano con esta profesión.  

—Viviste en Japón, México, Londres y Nueva York: ¿qué podrías decir de estas reposterías?

—La japonesa es otro mundo, otra cultura. El porcentaje de azúcar es mucho menor al que usamos nosotros. Cuando llegamos a México, cambia, es más parecido al nuestro, les gustan las tortas. Las recetas son muy ricas en grasas y lácteos. El inglés también es menos dulce, pero a la hora del té nos pueden dar cátedra de pasteles. Nueva York es el resumen del mundo. Allí encontrás todo, la mejor pastelería japonesa, mexicana o inglesa. En cada cuadra te sorprenden y marcan tendencia. A los norteamericanos les gustan los helados y lo que sea fácil de hornear y comer.

—¿Hay diferencias entre la cocina ejercida por una mujer o por un hombre?

—Para mí no. Estoy muy feliz de tener cada vez más colegas mujeres. Como la cocina es un trabajo rudo y de muchas horas se creía que no podían ejercerla ellas. Pero por suerte eso cambió. Cuando hay pasión no importa nada. 

—Sos oriundo de la ciudad de Dolores donde está el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación con la Torta Argentina: ¿cómo es?

—Dolores es el primer pueblo patrio. También está la Torta Aurora, que tiene capas de una masa parecida al del pionono con crema batida y dulce de leche, arriba se le pone azúcar impalpable y se le quema con un hierro caliente.  La Torta Argentina tiene veinticinco capas, con una masa más húmeda como la de la Rogel con dulce de leche. Tenemos nuestra propia fiesta de la Torta Argentina cada año el día 25 de mayo.

—Crearon el alfajor Abel en honor a Abel Fleury (1903-1958) músico y compositor. ¿Qué harán para Damián Betular?

— (Se ríe) No lo sé. Me preguntaron cómo quisiera que me recuerden y creo que me gustaría con la risa. El poder entrar en el pueblo, sentirme querido y que a mi familia también le trasmitan ese mismo afecto es el mejor premio. 

—¿Hay grieta en Dolores?

—No sé si la hay, tanto yo como mi familia somos bastante apolíticos. Ni siquiera vemos noticieros. No participaría en ninguna grieta, para mi nada es blanco o negro.

—Mirás a las cámaras y jugás con las miradas: ¿cómo apareció este recurso? 

—Cuando empezamos a grabar Masterchef Celebrity en plena pandemia estábamos muchas horas trabajando. Fue el director el que se le ocurrió enfocarme, jugar con mis caras y decidió sumarlas en las ediciones. Creo que se rompe esa pared entre el programa y los telespectadores.

—¿Cuándo inauguran ‘‘El Loro Negro” con Tortonese y cómo lo definirías?

—Es un proyecto con Humberto que es como mi hermano. Es una locura de él, lo decoró con su impronta y vive muy cerca de ahí, en Colegiales. Están sus cuadros, su piano, no será un bar, ni un teatro, ni un restaurante. Lo imagino como un espacio multicultural con un poco de cada cosa. Queremos que la gente lo pase bien. Todavía falta habilitarlo. 

—¿Qué experiencia tuviste con el coronavirus?

—Estuve quince días de aislamiento por contacto estrecho, pero no tuve coronavirus. Le tengo mucho respeto. Ya tengo la primera dosis. En Masterchef Celebrity tuvimos algunos casos en la primera temporada. Lamenté enormemente el fallecimiento de Agustina Fontela, participante de la anterior edición de Bake off. Para mí fue ella la ganadora del corazón de la gente y sigue estando presente entre nosotros. Es recordada con mucho cariño y amor. Había estudiado derecho, pero amaba la repostería y pudo cumplir su sueño. 

—¿Impulsan el compañerismo entre los participantes?

—Todo el tiempo, pero también les aclaramos que es una competencia y gana solamente uno o una. Competir no está mal, no dejás de ser buen compañero, siempre que lo hagas con reglas claras. A veces no entienden, pero sin hacer daño al otro podés competir.  

—¿Los argentinos somos muy golosos?

—Muy golosos, nos gustan los postres que empalaguen, pero un poco menos que los brasileños. En general todos los países de Latinoamérica somos dulceros.

—¿Te imaginas tu propio programa de cocina?

—No. Tampoco lo anhelo. Amo ser pastelero. La televisión me encanta y la disfruto mientras dure, lo que dure, pero no estoy obsesionado. Me hace feliz hacer postres y que a la gente les guste.

Números y consejos

Cuando Bake Off Argentina. El Gran Pastelero salga al aire ya llevará más de dos semanas de grabaciones, por lo cual ya habrá algún o alguna eliminada. El espacio será igual al de las ediciones anteriores, carpas especialmente montadas en un terreno que queda en Pilar. Es una producción de WarnerMedia Latin America. El programa fue creado en el Reino Unido por la BBC en 2010, pero varios países compraron este formato. Las dos ediciones anteriores en la Argentina, emitidas siempre por Telefé, fueron programas semanales y no diarios como será ésta. Anteriormente consiguió picos de rating de 17,74 y un share de 75,88%, por lo cual lideró su franja horaria.

Contará con catorce participantes, siete hombres y siete mujeres, que llegaron de distintas partes, así: Rosario, Capitán Sarmiento, Córdoba, La Plata, Chubut, Mar del Plata y Buenos Aires. El premio esta vez ascendió y será de un millón y medio de pesos. 

Cuando se le pide consejos a Damián Betular sobre cómo ser un buen pastelero dice: “Que no se frustre, que estudie mucho y que tenga perseverancia, para mi fueron muy cosas importantes. En pastelería la base del éxito es la calidad de los productos, hay que tener todos los elementos pesados y calculados antes de empezar. En la cocina pasan reacciones químicas. También es importante el tema del horno”.

Se dijo que pondría un espacio junto a Gastón Dalmau, el último ganador de Masterchef Celebrity y que se llamará Betudal:  “Nunca hay que decir nunca. Pero no hay nada concreto. Tal vez algún día se podría abrir aquí o en California”.

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