SusTNtables 2: cómo puede el sistema agrícolo-ganadero ser más amigable con el ambiente y cuál es el futuro de la alimentación

El crecimiento de la población mundial y la urgencia del cambio climático instan a pensar nuevos modos de producir comida. En este segundo capítulo, visitamos un laboratorio de carne y una granja con perfil ecológico.

Cada vez resulta más importante generar cambios en el sistema agrícolo-ganadero.

En los últimos 25 años, la aplicación de plaguicidas aumentó 10 veces su volumen y se incrementó un 50% el área cultivada. Además, cerca del 22% del total de la emisión de nuestros gases a la atmósfera proviene de la industria ganadera, más de lo que aporta el sector del transporte.

En vistas del aumento de la población mundial y a la necesidad de satisfacer la demanda alimentaria reduciendo el impacto ambiental, resulta cada vez más importante la necesidad de generar que el sistema agrícolo-ganadero pueda ser mucho más amigable con el ambiente.

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En el segundo capítulo de SusTNtables, visitamos Laboratorios Craveri, que producen carne sin vacas, una tendencia que algunos especialistas creen que estará instalada en la industria de la alimentación en los próximos cinco años. Sus beneficios son múltiples: se ahorran miles de litros de agua, no es necesario sacrificar animales y no se necesitan grandes extensiones de terreno. Para “cultivar carne”, se toma una muestra del animal y se disgrega para obtener las células precursoras del músculo y reproducirlas hasta formar, por ejemplo, una hamburguesa.

También fuimos a un establecimiento agrícola en la localidad de Rojas, Buenos Aires, dedicado a la agroecología, una forma de agricultura en donde se buscan imitar los procesos que se dan en la naturaleza de tal forma de tener un sistema más estable, con menores costos, y que sobre todo reduce el uso de insumos y energía fósil. Sus principios básicos son: tener el suelo siempre cubierto con plantas verdes y tratar de no generar disturbios en ese suelo para no provocar un desequilibrio.

Estos sistemas captan el carbono del aire, que se incorpora en los suelos y tiene la ventaja de ser bueno para la tierra y para el ambiente. La rentabilidad sube al reducirse los costos en un 60% aproximadamente. Con respecto a la ganadería, los animales se reúnen en menos rodeos pero más numerosos, y se van moviendo en bloque permitiendo que haya parcelas en descanso.

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Los especialistas creen que el sistema actual está colapsado, lo cual se traduce en ciertos problemas recurrentes que los productores empiezan a ver como la contaminación de agua y suelos, y malezas que son más resistentes al uso de herbicidas. Es por eso que los especialistas creen que no solo es posible sino necesario implementar este nuevo sistema que no genera grandes impactos en el productor, sino que se trata de un cambio de enfoque y de paradigma.

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