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ATP de Buenos Aires: quién es Miomir Kecmanovic, el pupilo de Nalbandian y amigo de Djokovic

Miomir Kecmanovic festejó su primera victoria con David Nalbandian en su equipo. El serbio, 41° del ranking, derrotó este miércoles en tres sets en un duro partido al brasileño Thiago Monteiro (74°) y se metió en los cuartos de final del ATP de Buenos Aires. Fue triunfo por 5-7, 6-3 y 6-4 para el nuevo pupilo del Rey David, un ex número uno del mundo junior que se convirtió en una de las grandes estrellas de la Next Gen y tiene una gran relación nada menos que con Novak Djokovic, uno de los más grandes de la historia.

“Admiraba a varios jugadores cuando era chico, como a Roger Federer. Pero Novak era definitivamente el número uno para mí”, le contó a Clarín luego de su positivo debut sobre el polvo de ladrillo porteño. “Me gusta pensar que somos buenos amigos. Cada vez que estamos en el mismo lugar, cuando podemos entrenamos juntos, solemos charlar y compartir algún momento fuera de las canchas. Definitivamente me ayuda tener cerca a alguien tan grande y con tanta experiencia. Es muy lindo”.

Kecmanovic descubrió el tenis casi de casualidad a los seis años, cuando en unas vacaciones en las montañas Zlatibor, en su Serbia natal, su abuelo lo llevó por primera vez a pegarle a algunas pelotitas. Se enganchó enseguida y nunca dudó que podía llegar a jugar de manera profesional. 

“Siempre tuve un espíritu competitivo y desde el principio estuve enfocado en transformarme en profesional. Nunca se me pasó otra cosa por la cabeza. Claro que cuando empezás a ganar cosas como junior, empezás a tomar más conciencia de lo que realmente podés conseguir. Y me ayudó además que pude hacer la transición al profesionalismo siendo muy chico”, reflexionó.

En su etapa de junior, Kecmanovic conquistó el prestigioso Orange Bowl en la categoría sub 18 en dos temporadas consecutivas (2015 y 2016) y fue finalista del US Open también en 2016, año en el que terminó como número uno del ranking de la ITF. En 2017 debutó como profesional, en 2019 jugó en Antalya su primera final y el año pasado, conquistó su primer título en Kitzbuhel. La clave de su rápida evolución fue una mudanza a Florida cuando tenía apenas 13 años.

“Fue difícil porque no conocía a nadie y llegué a otro continente para experimentar una cultura totalmente diferente, una rutina de entrenamiento nuevo… Pero me gustó y creo que haberlo disfrutado me ayudó mucho. Si me hubiera quedado en Serbia no habría tenido las mismas oportunidades, las chances de entrenar con los mismos jugadores ni el mismo ambiente. Esa mudanza definitivamente fue clave para convertirme en un mejor jugador”, afirmó. 

Kecmanovic gano su primer título en Kitzbuhel el año pasado. Foto Instagram @miomirk

Apuntando siempre muy alto, decidió venir en este 2021 a Argentina para tener la chance de empezar a trabajar con Nalbandian. El primer torneo juntos no fue como esperaban, porque en Córdoba se despidió en su debut ante Juan Manuel Cerúndolo, luego campeón. Pero en Buenos Aires sí pudo sumar una victoria y ya está en cuartos, donde enfrentará a su compatriota Laslo Djere.

“Nada pasa de la noche a la mañana, necesitamos tiempo. En los días que llevamos trabajando junto nos sentimos muy bien y creo que de a poco van a ir apareciendo los resultados. Nos divertimos mucho trabajando con David y todo el equipo está a gusto con él. Nos empuja a mejorar a todos”, comentó el serbio.

Tan bien va la relación, que Kecmanovic decidió bajarse del ATP de Santiago de Chile, que cerrará la próxima semana la gira sudamericana de polvo, para quedarse una semana extra en Buenos Aires entrenando junto al unquillense.

David Nalbandian, en el fondo, observa el partido de su nuevo pupilo, Miomir kecmanovic. Foto Prensa Argentina Open

“Pienso que sería más beneficioso quedarnos y trabajar acá. Y de paso me tomaré unos días de descanso para ir después a Acapulco y a Miami“, contó. Y cerró: “Creo que tengo muchas cosas buenas en mi juego, sino no estaría 42° en el mundo, pero lo bueno de venir a Argentina fue darme cuenta que todavía puedo mejorar en muchas cosas. Es una gran motivación pensar que trabajando y logrando esa mejoría, voy a poder conseguir mucho más en mi carrera”.

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