LATAM Argentina confirmó la continuidad de la ruta a MiamiEconomía 

LATAM Argentina confirmó la continuidad de la ruta a Miami

La aerolíneas LATAM Argentina comenzará a cubrir la ruta entre Ezeiza y Miami con aviones de matrícula chilena y tripulación argentina. Así lo confirmó hoy la empresa, luego de que el Gobierno le autorizó la figura de “interchange”, que permite alquilar para una ruta generada en el país, y con tripulaciones locales, aviones matriculados en otros países. Esta figura garantiza la continuidad de la ruta más allá del 1° de enero, algo que había sido puesto en duda por la propia empresa. 

“A partir del próximo 23 de septiembre (la aerolínea) comenzará a operar la ruta Buenos Aires – Miami con aviones Boeing 767 modernos”, dijo la empresa, a través de un comunicado, donde además ratificó que pese a ser equipos de matrícula extranjera, la ruta seguirá siendo operada por personal local. Los aviones serán dos, lo cual significa afectar a la operación de la línea aérea argentina equipos por un total de 72 millones de dólares, según estimó la empresa. 

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“Esta incorporación es posible a través del intercambio de aeronaves del Grupo, que permite el sostenimiento del empleo 100% argentino y el fortalecimiento de sus oportunidades de carrera”, agregó LATAM, una aerolínea que es producto de la fusión entre la chilena LAN y la brasileña TAM.

Desde comienzos de año, LATAM había solicitado al Gobierno la autorización para traer aviones Boeing B767 chilenos, más modernos que el B767 de matrícula argentina que actualmente cubre la ruta a Miami. Ese avión cuenta con un equipamiento que quedará obsoleto a partir del 1 de enero, ya que las regulaciones de Estados Unidos no le permitirán desde entonces ingresar a su espacio aéreo.

En LATAM Argentina ya habían evaluado aquella situación durante 2018 y, con operaciones comerciales que para entonces ya estaban en rojo, desde la casa matriz en Chile se les comunicó que no harían una nueva inversión en el B767 de matrícula argentina. “Por cuestiones regulatorias, este avión vuela sólo nueve de las 24 horas del día: llega a Miami o a Ezeiza y pasa en tierra el resto del tiempo. En cambio los aviones de matrícula chilena vuelan 16 horas por día“, dijeron fuentes de LATAM.

Frente a esa situación, LATAM comunicó a sus pilotos que si no recibía la autorización para el “interchange”, corría peligro la continuidad de la ruta hacia Miami. No era un dato menor: se trata de la única ruta de la filial argentina en la que sus pilotos y tripulantes de a bordo pueden acceder al comando de un avión de doble pasillo, lo cual supone un avance en sus carreras profesionales. El resto de los aviones de LATAM Argentina son Airbus A320, más chicos y usualmente destinados a vuelos de cabotaje o rutas regionales cortas. 

El Gobierno demoró varios meses en dar la autorización por más de una razón. Por un lado, la autorización del “interchange” requería un acuerdo bilateral previo con la autoridad aeronáutica de Chile, hecho que se concretó el mes pasado. Pero además había un frente de conflicto adicional con la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA). En su última medida de fuerza del 6 de julio, APLA señaló el “desguazamiento de las rutas de LAN (sic) Argentina” como una de las razones principales de aquel paro encubierto, en vísperas de un fin de semana largo. 

Había algo más: 164 de los 228 pilotos de LATAM habían enviado a APLA una carta donde les solicitaron que el tema del “interchange” quedara librado a lo que ellos decidieran en asambleas internas, sin mayor intervención del gremio que encabeza Pablo Biró.

Paradójicamente, a partir de aquel paro de APLA los tiempos se aceleraron. Aquel mismo fin de semana hubo un comunicado de la entidad empresaria IDEA (de cuyo Coloquio la titular de LATAM, Rosario Altgelt, había sido su presidenta) condenando la medida de fuerza. A los pocos días, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), firmó un acuerdo de “doble vigilancia” con su par de Chile. Y dos semanas atrás, tras una ronda de consultas con los abogados de los gremios aeronáuticos, el organismo que encabeza Tomás Insausti dio luz verde al “interchange”.

“El hecho de poder operar en aviones nuevos y tener mayor disponibilidad de flota es sin dudas una gran noticia para nuestros pilotos”, dijo Marcelo Moroni, director de Operaciones de LATAM, en el comunicado. “No sólo nos brinda una enorme flexibilidad operacional, sino que nos permite sostener y potenciar el trabajo de las tripulaciones argentinas, apuntalando el desarrollo de carrera y sentando las bases para un futuro crecimiento de nuestras operaciones”.

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