Lionel Messi lo hizo de nuevo: dio vuelta la historia del Superclásico ante Real MadridEspectáculos 

Lionel Messi lo hizo de nuevo: dio vuelta la historia del Superclásico ante Real Madrid

No se trata de un juego de palabras. Lionel Messi no fue el Messi de siempre. El crack que obliga a neologismos para ofrecer descripciones, a averiguar detalles en la historia de viejos cracks. Pero fue otro Messi: más bravo, más lejano al área, más dueño del equipo.

Sin ser el mejor futbolista de la cancha (en ese rubro lo superaron Iván Rakitic y Gerard Piqué, quizá) resultó la cara visible e inolvidable de un hito en la historia: con el 1-0 ante Real Madrid, bajo el cielo del Santiago Bernabéu, los culés pasaron al frente en el historial por primera vez en 87 años. Ahora los números cuentan 96 victorias catalanas contra 95 de los de la capital.  

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Esta vez, Leo -autor de 15 tantos en 20 partidos en el Santiago Bernabéu- fue un verdugo más simbólico que eficaz. Se hizo cargo del equipo, puso cara de perro cuando lo quisieron pasar por encima, lo condenó a Sergio Ramos -emblema del Real Madrid multicampeón de Europa– a ser el futbolista con más derrotas en el Superclásico universal, con 12. 

Y Messi también se animó a poner la cara frente al líder del Real Madrid. Se bancó el golpe, se quejó sin excesos, pero con la vehemencia justa como para todos supieran que ahí, sobre el césped, estaba el crack más relevante de este tiempo. Desde el lugar de los hechos tituló el diario Mundo Deportivo:  “Agresión impune de Sergio Ramos a Messi“. El crack rosarino siguió en el campo, siguió yendo, siguió dirigiendo la orquesta. “Sos un mala leche”, le dijo el argentino. Ramos pidió disculpas tardías, ya fuera del campo de juego. Dijo que no tuvo mala intención en ese manotazo.

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Se veían la cara por tercera vez en 10 días. Se volvían a encontrar los dos gigantes, justo en el mismo lugar donde hacía unas horas el Barcelona había hecho un culto de su efectividad y había goleado al Real Madrid, 3-0. El detalle numérico es otro abrazo de la historia: es la primera vez en la vida del duelo (nacida oficialmente en la Copa del Rey 15/16) que los blaugranas se imponen dos veces seguidas en 72 horas. Parece un hábito de la Era Messi.

Se dio un partido con particularidades afines a las del encuentro anterior. No sólo por el estadio sino por el juego. El local, con las presiones de la derrota reciente, se hizo cargo de la pelota y de la búsqueda. Pero volvió a fallar en los metros decisivos. 

En el fútbol de las áreas, Barcelona perece el campeón, aunque a la Liga le falten 12 fechas. En la propia André Ter Stegen es inmenso, decisivo; y en la de enfrente, el Barcelona también hace diferencias a a través de sus cracks. Esta vez, el dueño de la escena del festejo fue Rakitic, ese croata finalista del Mundial, el que juega casi siempre, el que casi nunca entra en el recambio. Hizo un golazo. Definió a lo Messi ante la salida de Thibaut Courtois, a los 26 minutos del primer tiempo. Una definición para guardar y para enseñar a cualquier próxima generación de futbolistas.  

La victoria, más allá de su carácter histórico, tuvo también un carácter relevante para lo que queda de la Liga de España: ahora, el Barcelona le sacó diez puntos al Atlético de Madrid -su escolta-, que hoy visitará a la Real Sociedad. El Real Madrid, ya eliminado de la Copa del Rey incluso, quedó a 12 puntos. Habita una impresión: a este ritmo, el gigante catalán conseguirá su título de Liga número 26. 

Ya con el equipo encaminado en la Liga, finalista en la Copa del Rey y vivo en la Champions League, la palabra “Triplete” vuelve a escena, como en los días de Pep Guardiola. Metódico, sencillo, sin estridencias, el entrenador Ernesto Valverde -parta de este hito en el Superclásico universal- respondió: “Nuestra intención es ganar los partidos que se pongan por delante, como este ante Real Madrid. De momento, no ganamos ningún título. Podemos ganar uno, la Copa. En La Liga, somos primeros, aunque queda muchísimo y hay grandes rivales. Repito: falta mucho”. Clarito. 

Mientras tanto, a ritmo de victorias (18 en 26 fechas de la Liga), el hombre que parecía que llegaba por un rato ya comienza a recibir elogios de propios y hasta de ajenos. Ya es parte valiosa de la Era Messi. Esa en la que todo cambió…

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